Entrar Via

Meta de renacer: O me hago rica, o me hago viuda romance Capítulo 801

Isabela Romero se quedó sin palabras.

«Diosito, mándame un rayo ahorita mismo y parte a este hombre en dos», pensó.

El cielo retumbó con un estruendo.

Iba a tronar en serio, pero el rayo no le cayó a Elías Silva; solo era señal de que se venía un aguacero.

Los veranos en Nuevo Horizonte solían ser así. A veces llovía a cántaros durante una semana entera, dejando las calles inundadas.

—Señora... Doña Fátima, va a llover —dijo Isabela, buscando ayuda con la mirada.

La señora Fátima respondió con tono amable:

—Sí, ya se viene el agua. Isa, métete a la casa rápido, nosotros ya nos vamos.

Si la señora Fátima hubiera estado sola, Isabela la habría invitado a pasar, le habría ofrecido un vaso de agua y se habrían quedado platicando. Pero con Elías ahí, plantado como estatua, Isabela desistió de la idea.

La señora Fátima agarró a su nieto del brazo.

—Vámonos, camínale. Ya va a llover. Si te quedas aquí parado, vas a hacer que todos se mojen. Y otra cosa: llévate tu coche. Si te vuelvo a ver metiendo el carro a la casa de Isa sin su permiso...

La señora Fátima hizo una pausa y sentenció con severidad:

—¡Te juro que te bajo las cuatro llantas!

Lo que otros no se atrevían a hacer, la señora Fátima lo cumplía sin dudar.

—Abuela...

Al darse la vuelta, Elías vio que el coche de Álvaro Morales se estacionaba frente a la entrada de la villa.

Álvaro estaba por entrar a pie, pero al ver a Doña Fátima con Elías, se detuvo y la saludó con respeto:

—Buenas tardes, Doña Fátima.

La razón por la que la señora Fátima había llegado tan rápido era porque Álvaro le había llamado.

La señora Fátima se estaba quedando temporalmente en casa de Vicente. En cuanto recibió la llamada de Álvaro, pidió a su chofer que la trajera de inmediato.

Por suerte, la casa de Vicente no estaba lejos de la de Elías, así que llegó en un dos por tres.

Nuestro precio es solo 1/4 del de otros proveedores

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: Meta de renacer: O me hago rica, o me hago viuda