Sabiendo lo inteligente que era Luciano, jamás se tragaría el cuento de que no tenían ningún lazo.
—Por supuesto... claro que nos conocemos. Ella... ella es de nuestra familia Blasco. Se llama Tessa.
Su corazón latía a mil por hora, aunque intentaba mantener la compostura. No podía permitir que Luciano descubriera que era su hija, por miedo a que se la arrebatara. Su mente iba a toda velocidad, tratando de armar una mentira creíble.
Al verla dudar tanto, Luciano ató cabos rápidamente y soltó:
—Si se apellida Blasco... ¿acaso es hija de tu hermano?
Claro, si era de la familia y tenía el apellido, solo podía ser de Tomás Blasco.
—¡Sí... exacto! Eres muy observador.
Talía sabía que estaba sacando conclusiones erróneas, pero era el error perfecto para salvarla. Sin dejarlo terminar, confirmó sus sospechas al instante.
Técnicamente, no estaba mintiendo. Tessa era parte de la familia Blasco y era sobrina de Tomás. Si Luciano quería armarse su propia película, no era su culpa.
—No tenía idea de que fuiste tú quien salvó a Tessa. Toda nuestra familia te está eternamente agradecida. Le pediré a mi hermano que venga por ella de inmediato. Lamento muchísimo que te haya causado tantas molestias.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: Mi ex-marido me arruinó, volví con sus hijos