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Mi ex-marido me arruinó, volví con sus hijos romance Capítulo 164

—Tu... tu mano... te apoyaste justo en mi...

El hermoso rostro de Luciano estaba completamente contraído por el dolor, y una fina capa de sudor frío cubría su frente.

Al escuchar sus palabras, Talía bajó la mirada y, al darse cuenta de dónde estaba apoyada su mano, se puso pálida del susto y la retiró como si se hubiera quemado.

En cuestión de segundos, un rubor escarlata subió desde su cuello hasta sus mejillas, dejándola roja como un tomate maduro.

—¡Yo... no lo hice a propósito!

Con razón sentía que algo estaba raro debajo de su mano... resulta que la había puesto en el lugar equivocado.

Qué vergüenza tan grande. Ahora seguro que Luciano pensaba que se estaba aprovechando de él.

—Talía, ¿te estás vengando? ¿Acaso quieres que por el resto de mi vida solo pueda mirar y no tocar?

Al desaparecer el peso sobre su entrepierna, el rostro de Luciano se relajó un poco, pero el dolor punzante que aún sentía lo mantenía con una expresión oscura y aterradora.

—¡Ya te dije que no fue a propósito!

Ese idiota, en un momento como este y seguía pensando en esas cosas.

Debería haber apretado con fuerza para dejarlo inútil de verdad. Así dejaría de arruinarle la vida a otras mujeres.

—¿Crees que con decir que no fue a propósito basta? Primero me empujas y haces que me rompa la cabeza, y ahora quieres arruinar mi futuro. ¡Parece que no te va a quedar de otra más que hacerte responsable de mí!

Al sentir que el dolor disminuía un poco, Luciano se incorporó de golpe, jaló a Talía hacia él y la envolvió en sus brazos. Sus oscuros ojos la miraron con una mezcla de diversión y firmeza indiscutible.

De repente, estaban tan cerca que podían percibir el aroma del otro y sentir cómo sus respiraciones se volvían cada vez más pesadas.

—Luciano, suéltame. ¿Quién va a hacerse responsable de ti?

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