Susana se quedó paralizada. No esperaba que su jefa rechazara una invitación de ese calibre de manera tan directa y sin siquiera pensarlo. ¿Acaso Talía no sabía quién era el CEO del Corporativo Lara?
¡Era el Corporativo Lara! ¡El hombre detrás de esa empresa era nada menos que el temible Luciano Lara, el amo y señor de la ciudad Montefuerte! Había personas que matarían por tener cinco minutos de su tiempo, y su nueva directora acababa de cerrarle la puerta en la cara sin el más mínimo reparo.
Sintiendo que era su deber orientarla, Susana se atrevió a insistir con cautela:
—Directora, Corporativo Lara es el gigante absoluto de la ciudad. Tienen monopolizado casi cualquier sector, pero en la industria textil y de moda, son indiscutiblemente los reyes. ¿Está segura de que no quiere considerarlo?
—No. Estoy muy ocupada —fue la respuesta tajante de Talía, cerrando cualquier posibilidad de debate.
«¿Ocupada?», pensó Susana. La filial apenas estaba arrancando operaciones. Esa era labor del departamento de relaciones públicas, no de diseño. Sin embargo, no se atrevió a llevarle la contraria. Apretó los labios y simplemente asintió.
—Entendido.
***
Corporativo Lara.
—Señor, acabo de contactar a la secretaria de Tais, la nueva directora creativa de BUT, para invitarla a cenar. Su respuesta fue que Tais tiene la agenda llena y declinó la invitación de manera definitiva —informó Renato con su tono protocolario.
Al terminar, miró de reojo a Luciano para medir su reacción. Se tranquilizó un poco al ver que el semblante de su jefe no mostraba signos de furia inminente.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: Mi ex-marido me arruinó, volví con sus hijos