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Mi hijo eligió otra mamá, y yo elegí mi imperio romance Capítulo 825

Cristian se dio la vuelta para marcharse y Leonardo volvió la mirada hacia Nerea, que caminaba a su lado. En su mente ya estaba trazando un plan: debía encontrar el momento adecuado para que firmaran el acta de matrimonio lo antes posible.

Mejor evitarse problemas futuros.

Al subir al auto, Leonardo preguntó con tono casual:

—Mi amor, ¿quién era ese tipo? ¿Por qué me llamó señor Rojas?

Nerea recordó de golpe que Leonardo había perdido la memoria y no recordaba nada de su pasado.

Incluyendo el hecho de que ella había estado casada y tenía un hijo.

Sabía que a muchos hombres les importaba eso.

No había tenido oportunidad de contárselo antes y, después de la locura de la noche anterior, le preocupaba cómo reaccionaría el nuevo Leonardo.

Sintiéndose un poco nerviosa, empezó a explicar:

—Leo, perdóname, fue un descuido mío no decírtelo antes. Yo... —Nerea dudó un par de segundos antes de continuar—. Estuve casada y tengo un hijo que se llama Ulises. Ese hombre de hace un momento era mi exesposo, Cristian Vega.

Leonardo se quedó paralizado.

Había pensado que el sujeto era solo un pretendiente más.

¡Jamás imaginó que fuera el exesposo!

Con ese rostro, ese cuerpo, ese estilo impecable y esa presencia intimidante...

Y lo peor de todo, ¡tenían un hijo en común!

Si Cristian Vega quería robarle a su mujer, la tenía demasiado fácil.

Las alarmas sonaron en la cabeza de Leonardo, invadiéndolo con un fuerte sentido de amenaza.

¡No podía esperar más, tenía que llevarla al registro civil ese mismo día!

Al ver que no decía nada y que su mirada se oscurecía, Nerea se quitó el anillo de compromiso.

—Si te molesta, te devuelvo el anillo.

El rostro de Leonardo cambió drásticamente al ver su gesto. De inmediato tomó el anillo y se lo volvió a poner en el dedo.

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