Entrar Via

Mi hijo eligió otra mamá, y yo elegí mi imperio romance Capítulo 898

Ricardo asintió. “De acuerdo. Cualquier cosa, llámame de inmediato. Si por alguna razón no contesto, llama a Fernando, él tiene el celular encendido las veinticuatro horas.”

“Así lo haré”, respondió Leonardo. “Vayan con cuidado y no manejen rápido.”

Con el accidente tan reciente, todos estaban con los nervios de punta.

Aun sin la advertencia de Leonardo, los Valente habrían sido extremadamente precavidos.

Cuando padre e hijo abandonaron el hospital, solo quedaron Leonardo y Nerea en la habitación.

Leonardo se dio la vuelta y caminó a paso lento hacia la cama.

Nerea levantó la vista para mirarlo. De pronto, él se inclinó, apoyó las manos a ambos lados de ella y capturó sus pálidos labios.

Los labios de Leonardo estaban helados.

Fue un beso fiero, desesperado, casi salvaje. Era una mezcla de frustración y un profundo anhelo por consolarse a sí mismo.

Justo cuando Nerea sentía que se quedaba sin aire, él la soltó y apoyó su frente contra la de ella.

Con la voz rota y un nudo en la garganta, susurró: “Me mataste del susto.”

Nerea sintió una punzada de culpa. “Perdóname.”

“No vuelvas a arriesgarte por salvar a nadie. Protégete tú primero. Solo quiero que estés a salvo.”

Si el conductor hubiera sido una persona inocente, por supuesto que valía la pena salvarlo, pero ese hombre era todo menos eso. No valía la pena arriesgar su propia vida por escoria como él.

“Te juro que no lo volveré a hacer”, prometió ella en voz baja.

Leonardo se apartó un poco y la miró fijamente con sus ojos enrojecidos y húmedos. “Ahora tienes un marido y una hija que te esperan en casa. Prohibido que haya una próxima vez.”

En ese momento, la culpa de Nerea se desvaneció, reemplazada por una ternura abrumadora.

Se incorporó un poco y depositó un suave beso sobre los labios enrojecidos de él. “De acuerdo. Le haré caso a mi esposo.”

El corazón de Leonardo dio un vuelco tremendo. La miró, incrédulo. “¿Cómo… cómo me acabas de llamar?”

Nerea giró el rostro, fingiendo indiferencia. “Si no escuchaste, olvídalo.”

Capítulo 898 1

Verify captcha to read the content.VERIFYCAPTCHA_LABEL

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: Mi hijo eligió otra mamá, y yo elegí mi imperio