Entrar Via

MI MARIDO ES UN DESCONOCIDO PERO EL MEJOR AMANTE romance Capítulo 143

Una hora después, en un lujoso apartamento con vista al río en el centro de la ciudad.

Enrique abrió la puerta de golpe.

Para ese momento, los guardaespaldas ya habían sometido al atacante. Al ver a Enrique, le saludaron con respeto: —Jefe.

Enrique tenía una expresión sombría. Su mirada era tan fría como el hielo mientras observaba al hombre inmovilizado en el suelo. Se acercó y le propinó un brutal puñetazo en la mandíbula, haciéndolo sangrar de manera grotesca.

—¡Ah! —gritó el hombre de dolor.

Pero Enrique no pensaba soltarlo tan fácilmente; le lanzó otro golpe.

Fue solo cuando escuchó el débil llanto de Ximena desde el sofá que lo dejó en paz. Se enderezó, caminó hacia la chica y la envolvió suavemente entre sus brazos, acariciando su largo cabello.

—Ya pasó, todo está bien, estoy aquí...

Ximena tenía los ojos enrojecidos. Apoyó la barbilla en su hombro, sollozando sin control. —Enrique...

Se veía terriblemente indefensa.

Enrique respiró hondo, dándole palmaditas en la espalda mientras la consolaba con voz suave, deseando poder asesinar a aquel hombre con sus propias manos.

Cuando Renata cruzó la puerta, lo primero que vio fue aquella escena de ternura...

Luego observó a su alrededor.

Aunque la sala estaba hecha un desastre, era evidente que solía ser muy acogedora y, lo más doloroso, en cada rincón había rastros de la presencia de un hombre...

Renata apretó los labios. Ya estaba pálida por el malestar estomacal, y ahora se veía aún peor. Llevó instintivamente una mano a su vientre para masajearlo, pero el malestar no cedía.

—Enrique, de verdad fui yo quien dibujó esos bocetos, no le robé el diseño a Renata, por favor, créeme...

Ximena agarró con fuerza la camisa de Enrique, ocultando su rostro en su pecho, soltando sus quejas como una víctima.

—No sé quién modificó los planos, ni entiendo por qué de pronto todos me insultan y me acusan... snif, snif...

El rostro de Enrique se tensó y su enorme mano apretó los temblorosos hombros de la joven.

—¡Claro que es tu culpa! —El atacante, incapaz de contenerse, intentó zafarse mientras escupía sangre.— ¡Eres una hipócrita, Ximena Zapata! ¡Ni siquiera mereces llamarte diseñadora!

Ximena se encogió, temblando de miedo y repitiendo una y otra vez: —No es cierto, no es cierto...

Capítulo 143 1

Capítulo 143 2

Verify captcha to read the content.VERIFYCAPTCHA_LABEL

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: MI MARIDO ES UN DESCONOCIDO PERO EL MEJOR AMANTE