Entrar Via

MI MARIDO ES UN DESCONOCIDO PERO EL MEJOR AMANTE romance Capítulo 203

«Lo siento, Renata. Lamento haberte hecho sentir mal anoche. Perdóname. Este regalo es solo una muestra de mi sinceridad; la otra parte te la demostraré con acciones. Espero que puedas darme una oportunidad.»

En la firma, se podía leer el nombre de Enrique Yáñez. Los trazos eran firmes y vigorosos, igual que él.

Era la primera vez que le escribía una nota tan extensa.

¡Nunca antes lo había hecho!

En el pasado, ni siquiera se molestaba en dar una disculpa sincera; todo lo que decía era por compromiso.

Renata ya tenía el corazón roto, pero al leer esas palabras, sintió unas inmensas ganas de llorar. Su pecho se oprimió como si lo hubiera empapado una fría lluvia de otoño...

Tras suspirar profundamente, decidió guardar el pasador y la nota en su caja, pensando en devolvérselos cualquier otro día.

Ya había tomado la decisión de alejarse de él, así que no daría marcha atrás.

Después de ordenar todo, se arregló de forma sencilla, tomó su bolso con los bocetos y salió hacia la misma cafetería de siempre.

Los empleados del local ya la conocían. Al verla entrar, una de las chicas le preguntó con una sonrisa:

—¿Un café latte como siempre?

Renata asintió devolviéndole la sonrisa y sacó el teléfono para pagar.

—Así es.

La empleada tapó rápidamente el código de cobro y le dijo:

—¡Oh, espera! ¡Ya está pagado!

Renata levantó la mirada, confundida.

—¿Quién lo pagó?

La chica señaló hacia el interior del local.

—Aquel hombre de allá. Dijo que... es tu novio. Oye, si él no lo hubiera dicho, ni me entero. Renata, ¡no sabía que tenías un novio tan guapo!

Renata miró hacia allá, completamente desconcertada. Y allí estaba Enrique, sentado en el rincón que ella siempre solía ocupar.

Hoy no llevaba traje, sino ropa casual. Un suéter Armani bajo un abrigo largo color caqui, combinado con pantalones oscuros. En su muñeca delgada y fuerte llevaba un reloj Audemars Piguet, y estaba concentrado respondiendo correos en su tablet... Todo en él emanaba el encanto arrollador de un hombre maduro.

Las personas a su alrededor no dejaban de lanzarle miradas furtivas.

Renata frunció el ceño y se mordió el labio. No tenía idea de lo que él estaba planeando...

La empleada chasqueó la lengua.

—Llegó tempranísimo y te pidió el café. ¡Se nota que te conoce bien!

La mente de Renata se quedó en blanco por un segundo. Al reaccionar, murmuró en voz baja:

—Te dejo trabajar. Iré a ver.

—Ve tranquila.

Renata apretó el asa de su bolso de lona y se acercó a él.

Enrique terminaba de enviar un correo cuando la vio por el rabillo del ojo. Levantó la mirada y le ofreció una sonrisa cálida.

—Llegaste. Siéntate.

Capítulo 203 1

Capítulo 203 2

Verify captcha to read the content.VERIFYCAPTCHA_LABEL

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: MI MARIDO ES UN DESCONOCIDO PERO EL MEJOR AMANTE