Entrar Via

MI MARIDO ES UN DESCONOCIDO PERO EL MEJOR AMANTE romance Capítulo 204

Nunca lo haría.

Él siempre había estado en una posición de poder. En sus tres años de relación, era evidente: cuando algo o alguien no le interesaba, o si no había un beneficio de por medio, nunca tomaba la iniciativa.

Pero hoy, había ido a preguntarle a Queta sobre sus gustos.

Apenas podía imaginar la escena y sintió que los ojos se le llenaban de lágrimas.

¡Quizás solo era nostalgia! Después de todo, esos pequeños detalles eran los que ella había anhelado durante tanto tiempo.

Renata bajó la mirada. Tras un prolongado silencio, habló con dificultad, con una punzada de dolor en la voz.

—¿Por qué...? Enrique, no tienes que hacer esto. ¡Lo nuestro se acabó hace mucho! Estábamos bien como estábamos antes.

—Yo no creo que estuviéramos bien.

La voz de Enrique fue suave.

Observó su delicado perfil y notó el enrojecimiento en el borde de sus ojos, conteniendo las lágrimas. Su tono se volvió aún más íntimo.

—Renata, sé que antes te descuidé y te hice sufrir... Fue hasta que te fuiste cuando sentí el vacío. Jamás había experimentado algo así. Me arrepiento de haber reaccionado tan tarde. ¿No puedes darme una oportunidad?

Esas palabras eran mitad verdad y mitad mentira, pero al decirlas en voz alta, a Enrique le pareció que sonaban auténticas. Quizás, después de pasar tanto tiempo con ella estos últimos días, realmente había empezado a gustarle.

Pero también tenía claro que tal vez era solo un poco de atracción, ¡no amor!

Al escucharlo, los ojos de Renata se humedecieron.

Al final, aquella relación todavía ocupaba un lugar muy importante en su corazón.

Sin embargo, el daño que había sufrido no se curaría con unas cuantas palabras bonitas.

Se secó las lágrimas disimuladamente y dijo:

—Enrique, olvídalo. No quiero un amor de tres minutos. Solo estás actuando así porque he cambiado en estos días. Cuando pase el tiempo, te acostumbrarás...

Y cuando eso pasara, volvería a ignorarla.

Él sacó un pañuelo de papel y se lo entregó con delicadeza.

—No es así. Hablo en serio. Está bien si no me crees ahora, pero no me rechaces. Solo observa cómo me esfuerzo, ¿sí?

Renata dudó, sin saber qué responder...

En ese momento, el mesero se acercó y colocó el pastel de matcha y el café latte sobre la mesa.

—Que lo disfruten.

Ella le dio las gracias al mesero y, al ver que solo había una bebida, le preguntó a Enrique:

—¿Tú no vas a tomar nada?

Él sonrió levemente.

Capítulo 204 1

Verify captcha to read the content.VERIFYCAPTCHA_LABEL

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: MI MARIDO ES UN DESCONOCIDO PERO EL MEJOR AMANTE