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Mi Marido Prestado romance Capítulo 229

Cuando Davi soltó esas palabras, hasta él mismo se quedó sorprendido.

Siempre había sido así con todas las mujeres: jugaba un rato y luego se aburría.

Incluso con Eleonor, esa era su idea al principio. Solo que nunca llegó a “jugar” con ella, para su mala suerte.

De todos modos, si algún día lo lograba, tampoco le molestaría casarse con ella.

Y si después se aburría, pues se divorciaba y ya. Todo era cuestión de conveniencia.

Pero, ¿cómo iba la abuela a aceptar algo así? Apenas escuchó lo que dijo, Alma casi explotó, la furia le hervía por dentro mientras lo miraba con ojos de fuego.

—¿Qué te pasa? ¿Perdiste la cabeza o qué? ¿Tienes idea de quién eres tú y quién es ella? ¿En qué universo crees que Eleonor está a tu altura?

Alma solo tenía dos nietos de sangre: Davi y, aparte, Iker.

Davi ya tenía la edad para casarse, pero como ella siempre lo había consentido, ninguna muchacha le parecía suficiente para él. Por eso había dejado pasar tanto tiempo antes de pensar en su boda.

¿Y ahora salía con que quería casarse con Eleonor?

Eso no era solo un tema de “merecerlo” o no. Lo peor era que, cuando el otro saliera de la cárcel, lo más probable era que Eleonor no viviera para contarlo.

Y entonces, Davi cargaría con la fama de “mata-esposas” sin deberla ni temerla.

Pero Davi, terco como una mula, ni se inmutó ante los argumentos de Alma.

—Eleonor es perfecta para mí en todo sentido, abuela. Hasta sus pies huelen rico.

El comentario fue tan pasado de tono que Alma sintió que se le subían los colores al rostro, incómoda como nunca.

—¡Estás perdido, muchacho! —le gritó, molesta—. No sé qué brujería te hizo esa muchacha.

De haberlo sabido, nunca habría traído a Eleonor a la casa grande. Mejor la habría dejado en otro lado, lejos.

Davi, sin retroceder ni un paso, insistió:

—No me voy a casar con nadie más. Solo con ella.

—¡Ni lo sueñes! —le espetó Alma, dándole un golpecito en la frente con el dedo—. Voy a buscarte una muchacha de buena familia lo más pronto posible. En estos días te quiero tranquilo, sin andar metiéndote en problemas.

De verdad no entendía qué le veía Davi a Eleonor.

Había tantas chicas de familias importantes, con más educación y mejor carácter, que dejaban a Eleonor muy atrás.

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Capítulo 229 2

Capítulo 229 3

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