Noel actuó como todo un caballero, apartando la silla para que Jovita tomara asiento.
Ella se sentó con una sonrisa deslumbrante.
—Cuando escuché que me invitabas a cenar, pensé que estaba soñando. Noel, esta es la primera vez que me llamas por tu cuenta, y la primera vez que tomas la iniciativa de sacarme a cenar.
Noel tomó asiento frente a ella.
El comedor privado no era tan grande, pero había una mesa redonda. Perfectamente podrían haberse sentado uno junto al otro, pero él eligió sentarse del lado opuesto, marcando una clara distancia.
Jovita hizo un puchero, quejándose en un tono consentido.
—Noel, ¿por qué te sientas tan lejos?
Noel no respondió a eso y se dirigió al mesero:
—Que la Srta. Zamora ordene.
El camarero le entregó inmediatamente el menú a dos manos.
—Pide tú, Noel. La verdad no soy muy buena para elegir.
—Entonces traiga algunas especialidades de la casa, confío en su criterio —le indicó Noel al mesero.
El camarero asintió, cerró la puerta y se retiró.
Jovita mostró la pulsera que llevaba en la muñeca.
—Mira, la compré hoy cuando salí de compras con mi asistente. Me dijo que me lucía mucho. ¿Tú qué piensas, Noel?
Noel le dio un vistazo rápido.
Era una pulsera de platino y diamantes, ciertamente hermosa.
Aunque un poco demasiado ostentosa.
—Está bastante bien —respondió él.
Jovita le sonrió encantadora.
—También vi un par de anillos que me gustaron mucho. Deberíamos ir a verlos juntos un día de estos.
—Noel, aunque nos comprometimos hace tiempo, ni siquiera hemos comprado los anillos de compromiso.
—Fuiste tú quien dijo que no necesitabas nada de esas formalidades —le recordó él.
Jovita se quedó paralizada por un momento.
Era cierto, ella había dicho eso.
Y lo dijo porque en aquel entonces el compromiso no le importaba en absoluto. Su mente y su corazón seguían aferrados a aquel primer amor.
Pero las cosas habían cambiado. Se había enamorado de Noel.
Y puesto que estaban comprometidos, debían tener sus anillos.
Por eso había sacado el tema deliberadamente.
Jovita sabía perfectamente que Noel jamás lo mencionaría por su cuenta.
Si él no tomaba la iniciativa, entonces lo haría ella.

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