Entrar Via

Perfume Letal de la Esposa romance Capítulo 218

Su primera "cita" de trabajo no fue en una sala de juntas, sino en una pequeña chocolatería en la calle Alcalá, un lugar rústico con mesas de madera y el aire espeso con el aroma del cacao tostado.

Se sentaron uno frente al otro, los planos arquitectónicos de la fundación extendidos entre ellos como un mapa de su nuevo territorio. El ambiente era relajado, casi normal, una normalidad que para Simón se sentía extraña y preciosa.

Estaban revisando el diseño de los invernaderos de investigación cuando surgió el primer obstáculo.

—La orientación de la estructura principal está mal —dijo Simón, su instinto de arquitecto tomando el control por un momento. Trazó una línea en el plano con el dedo—. Si la giramos quince grados hacia el sur, maximizaremos la exposición a la luz solar durante los meses de invierno. Es más eficiente energéticamente.

Su argumento era lógico, técnico, impecable. Era el tipo de observación que le había hecho ganar premios.

Abril lo escuchó con atención, tomando un sorbo de su chocolate espeso y amargo. No se puso a la defensiva. No lo tomó como una crítica.

—Tu lógica es perfecta, desde el punto de vista de la ingeniería —respondió ella, su tono era tranquilo, colaborativo—. Pero no desde el punto de vista de las plantas.

Él la miró, perplejo.

—La damiana silvestre, una de las especies clave que investigaremos, es increíblemente sensible —explicó, sus dedos ahora trazando una línea diferente en el plano—. No necesita la máxima exposición solar. Necesita el sol de la mañana, que es más suave. El sol directo de la tarde la estresa, altera sus compuestos químicos y disminuye la potencia de su aceite esencial.

Se miraron a través de la mesa.

Por primera vez, tenían un desacuerdo profesional.

En su vida anterior, un momento así habría terminado de dos maneras: o ella se habría sometido a su "experiencia superior" en silencio, o él habría descartado su opinión como un capricho sentimental.

Pero este no era su mundo anterior.

—Si orientamos el invernadero como tú sugieres, tendremos plantas más grandes, pero menos potentes —dijo Abril—. Mi prioridad no es la eficiencia energética del edificio, es la integridad botánica de lo que crece dentro.

—Pero podemos compensar eso con sistemas de sombreado automatizados —replicó Simón, presentando una solución técnica.

Capítulo 218 1

Nuestro precio es solo 1/4 del de otros proveedores

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: Perfume Letal de la Esposa