Entrar Via

Perfume Letal de la Esposa romance Capítulo 215

La tarde cayó sobre los valles de Oaxaca como un manto de seda.

El sol, un disco de oro fundido, comenzó a hundirse detrás de las siluetas púrpuras de las montañas, pintando el cielo con pinceladas de naranja, rosa y violeta.

Abril no había regresado al pueblo.

Había subido a una pequeña colina que dominaba el terreno de la fundación. Desde allí, el mundo parecía vasto, silencioso y lleno de una belleza ancestral.

Se sentó sobre una roca lisa y cálida, abrazando sus rodillas. El viento suave le alborotaba el cabello, trayendo consigo el aroma de la tierra y de las flores silvestres que crecían a su alrededor.

Se sentía serena. Fuerte. Completa.

Durante semanas, se había sentido como un barco a la deriva entre dos continentes. París y Oaxaca. Julián y Simón. El futuro y el pasado.

Pero aquí, en el corazón de la tierra que la había visto nacer, las corrientes se habían calmado. El mapa de su vida, antes un laberinto de dudas, ahora se extendía ante ella con una claridad meridiana.

Julián era un hombre bueno, un alma gemela en el arte. Le ofrecía un futuro de elegancia, respeto y calma. Una vida sin cicatrices.

Simón era una herida. Un pasado de dolor, de humillación, de mentiras. Pero también era el hombre que se había arrodillado en el asfalto de una fábrica abandonada, que había demolido su propio imperio para restaurar el honor de ella. El hombre que le había devuelto sus raíces sin pedir nada a cambio.

Su abuela tenía razón. Las raíces no ataban. Daban fuerza para volar.

Y la fundación, esa tierra que se extendía a sus pies, no era solo un regalo de él. Era la pista de despegue que ella necesitaba.

No para huir a París. Sino para construir su propio cielo, aquí mismo.

Se dio cuenta de que no tenía que elegir entre el respeto de un hombre bueno y la redención de uno arrepentido.

Podía exigir ambas cosas.

Nuestro precio es solo 1/4 del de otros proveedores

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: Perfume Letal de la Esposa