Elena le contó a Bianca sobre la sorpresiva visita de Hugo.
—Mantén las aguas calmadas con él —le reiteró Bianca—. Una vez que las acciones estén a tu nombre, tú decidirás si quieres seguir viéndole la cara o no.
Ella no estaba dispuesta a dejar que el imperio de la familia Valiente terminara en manos de esa otra mujer y su hijo.
Si no hubiera sido porque esa intrusa la obligó a huir de Ciudad del Norte años atrás, ella jamás habría perdido a sus hijos.
—Lo sé, mamá, tranquila —asintió Elena.
Después de la cena, el celular de Elena sonó. Era Lucas pidiéndole por enésima vez que considerara unirse a su equipo.
—Le prometo que lo pensaré seriamente —respondió ella con amabilidad.
No quería darle falsas esperanzas. En esos últimos días, le había dado muchas vueltas al asunto y ya tenía una meta clara.
Quería fundar su propio laboratorio independiente.
Anteriormente, Alejandro le había presentado a varios peces gordos del círculo científico de la ciudad, y ella había analizado las investigaciones de todos.
Sin embargo, ninguno de esos proyectos la apasionaba lo suficiente.
Solo si abría su propio laboratorio tendría la libertad absoluta para investigar lo que ella considerara vital.
Se encerró en el estudio a redactar su plan de negocios y las horas se le pasaron volando, hasta que dieron las once y media.
Alejandro llamó suavemente a la puerta, recordándole que ya era hora de dormir.
Elena apagó la computadora y regresaron juntos a la habitación.
Después de ducharse y meterse en la cama, su cerebro seguía revolucionado, repasando detalles del proyecto.
Al verla con los ojos muy abiertos, Alejandro soltó una risa ronca, se inclinó sobre ella y le devoró los labios.
Elena no pudo resistirse.
Los besos de su esposo tenían esa clase de magia que la encendía en segundos.
Mucho tiempo después, con la respiración agitada, descansaba sobre el amplio pecho de él.
—Alejandro, quiero fundar mi propio laboratorio.

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Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: Rechazada por estéril, ahora esposa del magnate más rico
Es una novela que vives en cada fibra, te sientes que formas parte de ella ya que las emociones están al mil, me encanta mucho....