A las diez y media, Alejandro llegó a casa.
Últimamente, después de salir de la oficina, pasaba por el hospital para visitar a la abuela Vargas.
Cuando la abuela Vargas se enteró de que Elena y Aurora se habían mudado a Ciudad del Norte, siempre le insistía a Alejandro que regresara temprano a casa.
Elena había querido llevar a la niña a ver a la abuela Vargas, pero esta última se negó rotundamente.
Decía que el hospital no era un buen lugar para los niños y le pidió a Elena que no fuera.
Así que Elena se conformaba con hacerle videollamadas para platicar un rato.
Aurora también adoraba a la abuela Vargas y siempre le mostraba sus juguetes por la pantalla como si fueran grandes tesoros.
Al ver a Alejandro, Aurora sacó el cortauñas de bebé de un cajón y, apoyándose en los muebles bajos, corrió tambaleándose hacia él.
Alejandro se agachó y vio a su pequeña bolita de energía correr en su dirección.
La atrapó entre sus brazos y le dedicó una sonrisa llena de ternura.
—Ya llegó papá.
A Aurora le encantaba lo guapo que era su papá. Le dio un beso en la mejilla y luego le entregó el cortauñas.
—Papá, corta.
Alejandro sonrió, la levantó y caminó hacia el sofá.
Aurora se sentó muy quietecita, extendiendo sus deditos suaves, y observó con atención cómo su papá le cortaba las uñas.
Elena se acercó y, al ver lo cooperativa que estaba la niña, soltó una carcajada.
—Ahora resulta que solo deja que tú le cortes las uñas.
Alejandro infló el pecho con orgullo.
—Es porque cuando papá lo hace, no duele, ¿verdad, Aurora?
La niña asintió con fuerza, dándole toda la razón.
Elena sintió que su hija era simplemente adorable y no pudo evitar darle un beso en la cabecita.
Alejandro guardó el cortauñas y luego se llevó a Aurora a lavarse las manos.
Elena ya había preparado el biberón, y en cuanto la niña salió, se lo entregó.



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Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: Rechazada por estéril, ahora esposa del magnate más rico
Es una novela que vives en cada fibra, te sientes que formas parte de ella ya que las emociones están al mil, me encanta mucho....