Entrar Via

ADICTO A SU ESPOSA: El hombre que salvé es un CEO poderoso! romance Capítulo 49

C50: AMIGA CARIÑOSA.

Valeria corrió directamente hacia él con los brazos abiertos y él no tuvo más opción que corresponderle.

Se abrazaron.

Un abrazo demasiado largo y confiado en opinión de Savanna. Más cuando las manos de ella se aferraron a la espalda de Ian como si tuviera todo el derecho del mundo a hacerlo, y su rostro se hundió en el hueco de su cuello con una familiaridad que hizo que algo dentro de ella se retorciera.

El estómago se le revolvió.

Observó cada segundo. La forma en que los dedos de la mujer se deslizaban por la tela del traje de Ian. La forma en que él no se apartaba de inmediato y por supuesto en la sonrisa de ella, radiante y posesiva.

Savanna apretó el bolígrafo entre sus dedos.

Finalmente, Ian se separó, pero Valeria mantuvo una mano sobre su pecho, como si marcara territorio.

—¿Quién es? —preguntó Savanna, con voz fría y controlada.

Ian carraspeó y dio un paso atrás, aunque la mano de Valeria se deslizó lentamente antes de soltarlo.

—Savanna, te presento a Valeria Expósito. Es... abogada. Y una gran amiga. —Hizo una pausa breve e incómoda—. Valeria, ella es Savanna… mi esposa.

Valeria giró hacia ella y la miró de arriba abajo con una lentitud calculada. Sus ojos recorrieron el traje sastre de Savanna, su escritorio, la oficina entera, como si estuviera evaluando cada detalle y encontrándolo... insuficiente.

Sonrió, pero la sonrisa no llegó a sus ojos.

—Esposa. —Repitió la palabra como si fuera algo extraño en su boca—. Qué... interesante. No sabía que te hubieras casado, Ian. No me dijiste nada.

Ian se tensó visiblemente.

—Fue repentino —respondió, con la mandíbula apretada y no entendiendo por qué su casi hermana actuaba de esa manera.

Valeria ladeó la cabeza y su sonrisa se amplió, pero había algo afilado en ella.

Algo peligroso.

—Repentino. Claro. —Dio un paso hacia Savanna, antes de inclinarse—. Encantada, querida.

Le dio dos besos en las mejillas, como si fueran viejas amigas, cuando claramente no lo eran. Además, Savanna ya había sentido el veneno en sus palabras, en su tono, en la forma en que sus labios apenas rozaron su piel, pero sus ojos la atravesaron con frialdad.

Se apartó y mantuvo la sonrisa profesional intacta.

—Igualmente. Aunque debo decir que Ian tampoco me mencionó que tenía amigas tan... cercanas. —Su voz era dulce como la miel, pero cada palabra goteaba ácido como el de la nueva amiga de su marido—. Supongo que él solo me cuenta lo importante.

El aire en la oficina se espesó.

Ian se movió rápidamente, sintiendo la tensión eléctrica entre ambas mujeres.

—Valeria está aquí de visita —dijo, demasiado rápido, como explicándose—. Nada más.

C50: AMIGA CARIÑOSA. 1

Verify captcha to read the content.VERIFYCAPTCHA_LABEL

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: ADICTO A SU ESPOSA: El hombre que salvé es un CEO poderoso!