Al siguiente día Catrina despierta sintiéndose un poco acalambrada, la castaña se remueve un poco aun con los ojos cerrados para sentir que sus piernas están sujetas a algo; de pronto abre los parpados abruptamente y luego ejerce presión en las muñecas dándose cuenta que también las tenía atadas.
—¿Qué es esto? —frunce el ceño al levantar la cabeza.
Nota que ambos tobillos se encontraban amarrados a la cama y sus muñecas le seguían los pasos… la joven jala un poco las ataduras pero solo consigue hacerse un poco de daño, pero el que estuviera amarrada no era tanto el problema, lo que si la tenía atormentada es que estuviera completamente desnuda y expuesta.
—¡Ya te has levantado! —Dorian ingresa en la habitación únicamente con una toalla envuelta en la cintura.
—¿Qué significa esto? —pregunta, tratando de cubrir un poco su coño, pero era imposible.
Dorian la ato de una manera que sus piernas estuvieran bien separadas, eso quería decir que su coño estaba a flor de piel.
—Me gusta jugar.
—Esto no es juego, suéltame ya debo irme a mi casa.
—No antes de que desayune.
—¿Qué?
Ella observa como su jefe se desprende de la toalla quedando completamente desnudo ante ella. La castaña nota aquella enorme polla palpitante, gruesa y a la espera de estar dentro de ella.
Al instante Catrina traga saliva puesto que no sabía lo que ese desquiciado quería hacerle, ¿Qué más podía inventar? Ya se la había cogido de varias formas.
Dorian comenzó a gatear hacia ella mientras que mordía sus labios, tenía los ojos puestos en la mirada de Catrina, se le notaba que estaba nerviosa y ansiosa, eran dos buenas combinaciones.
Posa las manos en las rodillas de ella para mantenerlas fijas, sus muslos estaban bien separados y su coño abierto como una flor. Detalla bien los labios vaginales con la claridad del sol y los nota levemente hinchados, rosaditos y jugosos.
Sin que le hiciera nada ella ya estaba toda mojada, se aproxima al coño de la castaña lamiendo el interior de su vagina con la lengua a plenitud. Automáticamente, ella se arquea un poco lo que lo lleva a depositar una mano sobre su ombligo para que no se moviera.
—La tela con la que estas atada es de seda, sin embargo si continuas jalando te puedes hacer daño —musita contra sus labios vaginales.
—Eres… un maldito —Dorian sonríe con malicia.
—Lo sé…
Y vuelve a meterse con el coño de Catrina, muerde, chupa y hasta jalaba sus labios con un poco de fuerza. Ella de vez en cuanto alzaba un poco el culo y gritaba toda frenética lo cual lo prendía más de lo que ya estaba.
Introduce uno de sus dedos en el agujero del coño de la castaña y empieza a follarla con la mano, se sienta y toma uno de sus senos con la mano, empieza a masajearlo al mismo tiempo que penetra su coño.
La ve morderse los labios manteniendo los ojos cerrados.
—¿Te gusta así?
—Sí, me gusta —jadea.
—¿Quieres que te dé más duro?
—Sí, deseo que me cojas más duro. Por favor, dame más duro Dorian.
Él se inclina hacia ella y se apodera de sus labios y sigue penetrando su coño.
—¿Así? —susurra contra sus labios, ella abre los ojos y ve sus penetrantes ojos verdes.
—Si —responde con firmeza.
Dorian se muerde la boca mientras demuestra una sonrisa morbosa, retira el dedo del coño y se acomoda entre los muslos de ella los levanta un poco y los deja reposar sobre los suyos propios.
Aproxima su polla erecta a la vagina de Catrina de la cual brotaba fluidos transparentes, acerca la cabeza rosada de su pene a los labios vaginales de ella y eso fue como si ella lo succionara.
En cuanto sus partes sexuales se tocaron, el coño de Catrina chupo su polla y como un imán se adentró dentro de ella furiosamente. Al estar dentro de su cavidad, las paredes vaginales envolvieron el pene de Dorian.
Estaba tan caliente por dentro y mojada, él baja la mirada y divisa como su pene entra y sale del coño de ella. Los labios menores sobre salían cuando él lo sacaba y se encendían cuando se lo volvía a meter.
—¡Ah! ¡Ah! ¡Ah! más fuerte, dame más duro, destrózame el coño por favor —ella le suplicaba y él estaba dispuesto a cumplirle el deseo.
Acelero las penetraciones, viendo como ella jalaba los nudos con insistencia. Hacia lo mismo con sus tobillos y no parecía importarle, él siguió cogiéndose su coño con gozo. Inclina la cabeza hacia atrás al mismo tiempo que le da más duro.
La cama se estremecía, como si se quisiera desbaratar, pero no le importo. Siguió follando rico a esa mujer, le estaba dando tan duro a Catrina que la unión de sus sexos sonaba tan placentero que lo estimulaba para no llegar de inmediato.
Deseaba quedarse cogiendo así por un rato largo.
—Dorian me vengo, ¡ahhhhhh! Me corro…
La castaña tensa las tiras y por dentó el CEO siente que se estrecha un poco significando que estaba llegando al orgasmo.
Baja la vista y percibe que su pene salía bañado del semen de ella, muerde el labio inferior de su boca y empieza a frotar la protuberancia que se asomaba.
—¡Ah! no, no, detente, ya no puedo más…
—Sigue, quiero que te corras varias veces.
Él insiste en masturbar la protuberancia al mismo compás que la follaba, Dorian se reprimía para no correrse en ese momento y más al ver ese coño de ella todo húmedo, hinchado y hambriento.
—Dorian, detente…
—No…
A cambio, le da más duro empujando su polla hasta lo más profundo de su coño.
—¡Ahhhh! —Catrina abre los ojos de par en par al sentir que la polla de su jefe le llego casi que al ombligo —. Joder, eso me ha dolido —se queja.
—¿Ah sí?
Dorian continuo follando de esa manera consiguiendo de ella fuertes gemidos que salían de lo más profundo de su ser.
Hasta que no logro aguantarse más, el CEO exploto irremediablemente dentro del coño de su secretaria y justamente ella también se estaba corriendo al mismo tiempo que él.

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