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Clímax de oficina romance Capítulo 47

El corazón de Catrina latía a toda prisa, tenía tanto miedo de escuchar hablar a Dorian que tuvo que salir casi que corriendo del coche cuando llegaron a la casa. Se encerró en el baño y creyó que estaba a salvo allí.

La verdad es que estaba actuando de manera paranoica, y sabía que si continuaba de esa manera Dorian iba a terminar por dejarla.

Mira su reflejo en el espejo y cree que estaba haciendo las cosas mal en su relación. Derramas algunas lágrimas y se pregunta que porque estaba actuando como una estúpida.

Baja la mirada y se dice que Dorian también estaba haciendo algunas cosas mal y le dolían, como por ejemplo lo de la boda, ¿Por qué le pidió matrimonio si después no le gustaba tocar el tema de la boda?

En eso unos toques en la puerta la llevan a despabilarse.

—bebé…

—¿Qué pasa?

—por favor, sal, no quiero que te encierres allí toda enojada conmigo.

Catrina muerde sus labios y se lo piensa, suelta el aliento y termina por abrir la puerta para ver a su marido.

—Lamento haber llegado tarde y…

—¿No quieres casarte conmigo? —sus palabras lo vuelven a dejar helado.

—¿Qué?

—me propusiste matrimonio hace muchos meses y todavía no hemos hecho nada al respecto, ¿no deseas casarte?

—Si —responde, sin embargo, Catrina percibe un deje de duda que la inquieta.

No obstante, no menciona una palabra ya que siente que sus sospechas eran ciertas, Dorian no deseaba hacer la relación formal, le gustaba el estilo de vida que llevaba, era muy parecido al que ya tenía.

—Yo pensé que tu habías postergado la boda, yo no… no es que no me quiero casar, solo que yo…

—está bien—lo interrumpe mostrándose tranquila —. He pensado que lo mejor que podemos hacer es no casarnos.

—¿Qué? —sisea con voz confundida—. Pero ¿Qué estás diciendo Catrina?

—Lo que has oído.

Ella abandona el cuarto del baño para encaminarse al closet para sacar una bata de baño, necesitaba darse una ducha para aclarar su mente. Al menos estaba siéndole sincera a Dorian con sus sentimientos sobre la boda.

—Espera, pero nosotros hablamos de esto.

—Si, y fue hace muchos meses y nada ha cambiado desde entonces. Esto me llevo a pensar y tomar la decisión de que lo mejor es que lo dejemos así, no necesitamos casarnos.

Él observa como ella hace amago de entrar al cuarto del baño y encerrarse de nuevo, pero no estaba dispuesto a permitirlo sin hablar del asunto antes.

—Espera—la coge del brazo —. ¿De verdad no quieres casarte conmigo? —enfrenta a su mujer con la mirada.

—No, no quiero.

—Catrina…

—Se que tú tampoco lo deseas, y no quiero obligarte a nada que no quieras Dorian.

—¿Obligarme? —frunce el ceño.

—Si.

No estaba comprendiendo nada de lo que estaba pasando, ¿Por qué ella estaba actuando de esa manera?

—Catrina, ¿no quieres estar conmigo? —la mujer parpadea varias veces, siente un susto terrible en su pecho que la atormenta, la asusta, pensar no estar con Dorian le daba terror.

Retrocede algunos pasos hasta sentarse en el borde de la cama mientras que piensa en lo que su mujer le dijo, ¡¿un bebé?!

[…]

Esa noche, Catrina durmió sola en la cama.

Dorian se quedó en su despacho pensando en la conversación que tuvo hoy con su mujer, reclina la espalda de la silla al mismo tiempo que bebe un sorbo de su copa. El líquido ambarino quema su garganta.

Nunca antes le había afectado tanto una conversación como la que tuvo con Catrina. Sin duda alguna, se daba cuenta de que no estaba preparado para tener un bebé, la idea de pensarlo y vivirlo le daba miedo.

Pero…

Mira hacia la puerta y piensa en algo.

—En algún momento ella querrá tener un bebé…

¿Cómo demonio iba a lidiar con aquello cuando llegase el momento?

Podía ver que Catrina se la llevaba bien con su sobrina, era tierna, cariñosa y muy dada con la niña. Mientras que él a duras penas y la cargaba por tan solo unos segundos, de hecho, la pequeña casi ni lo volteaba a ver.

—Soy un desastre como padrino, ¿Cómo rayos pienso que puedo ser un padre para un hijo mío?

Era absurdo.

Tenía que ser cuerdo en aquello, no era bueno para ser un padre. A duras penas y estaba haciendo la lucha para ser un buen marido para Catrina, siempre su trabajo estuvo de por medio, ante todo.

Y ahora… tenía que aprender a ser un buen marido para ella.

Sentía que era demasiado para una sola noche… ¿o quizás estaba exagerando?

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