Entrar Via

Clímax de oficina romance Capítulo 49

Como era de esperar esa noche Dorian volvió a llegar tarde, Catrina no se molestó en moverse en la cama para preguntarle qué había pasado porque evidentemente su respuesta sería el trabajo.

Quizás ya era hora de que se fuera acostumbrando a que sus noches fuesen de esa manera con Dorian.

Pero…

¿estaba bien que se acostumbrara a ese estilo de vida?

¿dormir sola por las noches porque su marido podía llegar a tiempo para cenar?

La joven parpadea y se lo piensa bien, ¿estaba bien convertirse en ese tipo de mujer? escucha los movimientos que él hace, imaginaba que trataba de no despertarla. Pero eso era inútil cuando no se podía conciliar el sueño por pensar tanto.

Cierra sus ojos y cree que lo mejor era descansar y dejar de pensar en tonterías a esas horas de la noche, a fin de cuentas, Dorian solo estaba trabajando.

[…]

Al día siguiente Catrina oye los pasos de su marido y aunque anoche no hablaron absolutamente nada y tampoco hicieron nada como de costumbre, ella estaba relativamente tranquila.

Quizás ya se estaba amoldando a ese ritmo de vida, quien sabe lo que le estaba pasando.

—Bueno días, bebé.

—Hola, buenos días —la castaña gira mostrando una sonrisa tranquila que perturba rápido a Dorian.

—bebé, yo, anoche yo… bueno es que se me fue el tiempo y…

—Si, lo sé, estabas trabajando.

—No fue apropósito, la verdad es que si quería llegar temprano a casa.

Catrina gira con una taza de café en sus manos.

—¡Eso ya lo sé! —le entrega la taza y besa su mejilla con ternura —. Hoy tengo que cuidar de Ivone, es el día libre de la niñera —la mujer pasa a un lado de él mostrándose tranquila.

—Espera… ¿Qué? —gira rápido para verla tomar sus cosas para encaminarse a la puerta.

—¿Qué sucede? —Catrina le responde sin siquiera mirarlo.

—¿te vas? ¡Así no más!

Ella alza la mirada para ver a su marido, parpadea un par de veces mientras que lo observa.

—ya te dije dónde voy a estar, donde mi hermana. Y ya se me hace tarde, tengo que irme, nos vemos por la noche o por la mañana cuando despertemos.

Dorian observa como su mujer se encamina hasta la salida y abandona la casa, es cuando él reacciona y corre a la salida, pero al salir por la puerta se percata de que Catrina subió al coche.

Toca el claxon y se marcha.

—pero…

La verdad es que estaba bastante desconcertado con su forma de actuar de esa mañana, es que no le hizo ningún tipo de reclamo y no sabía que le asustaba más que estuviera tan tranquila o que no le hubiera reclamado nada.

Capítulo 49 Extra trece 1

Capítulo 49 Extra trece 2

Verify captcha to read the content.VERIFYCAPTCHA_LABEL

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: Clímax de oficina