-¿Cómo estuvo tu fin de semana,
jodida desaparecida? - pregunta Liz
en cuanto me siento a su lado, sonrío y asiento.
-Bien-respondo y ella rueda los ojos.
-¡Te llame cientos de veces! Había
una fiesta increíble y te la perdiste-
dice haciendo un puchero, me encojo
en hombros con una sonrisa.
Entonces llega Luke y otro chico.
-Amor, Franchesca este es James Wilson
acaba de entrar a nuestra escuela
Luke lo presenta y me mira, me guiña el ojo y yo trago saliva. Se sienta a mi lado.
-Mucho gusto—dice tomando mi
mano y besando de esta, sonrío
nerviosa.
Liz me mira impresionada y yo simplemente bajo la mirada
-James, ¿eres de nuestro año?-
pregunta Liz apuntándome a mi y a
ella, él niega y masca su chicle.
—Soy de la generación de Luke-
responde.
Lo miro, era guapo. Sus ojos azules y su cabello rubio, era muy sexy a decir verdad. Por lo menos Ignacio
no me hizo quedar mal
- soy nuevo, ¿me llevas a conocer la escuela?- me pregunta, miro a Liz y ella me hace una seña con la cabeza a que vaya, asiento y me levanto.
Tomo mis cosas y ambos comenzamos a caminar, nadie dice nada hasta que salimos del comedor
-¿Ignacio te contrato?- pregunto y él
asiente.
– Debe de quererte mucho con lo que
me paga, aparte de la colegiatura— ríe
y río con él, entonces capto.
-¿Te está pagando la colegiatura?-
pregunto y él asiente.
-Aunque fue muy estricto— murmura
-¿Qué tanto te dijo?- pregunto y él
niega- oh, ya veo, no te dejo que me
dijeras-río y él balbucea.
-Digamos que una vez que firmas un
contrato no puedes echarte para atrás
— murmura, sonrío. Ignacio ama los contratos.-- Bien, entonces tengo que
convencer a todos que yo soy tu novio.
–Más bien por el momento somos algo
así como amigos con derechos.
-¿Cogemos?
-¡No!- exclamé
-Me refiero a que si 'hemos cogido'-
aclara, mis mejillas se sonrojan.
-Uh, no— murmuro y él ríe- sólo faje,
y te gusta chupar mucho mi cuello— río y él asiente, entonces sonríe al ver mi cuello.
—Ya veo-murmura y mis mejillas se
sonrojan, la campana suena-te veo en la oficina del señor Diaz saliendo de clases-dice y yo frunzo el ceño, entonces se va y yo simplemente camino hasta mi clase.
- ¡Jamás me dijiste que era tan caliente! — Liz exclama, río y me encojo en hombros.
-Claro que si-digo y ella bufa.
-Es jodidamente guapo, y se ve que se
esfuerza en el gimnasio- dice y yo río.
Entonces el señor Payne entra a la clase, suspiro y Liz se sienta. Sus clases siempre son aburridas, odio eso. No trata de cambiar su estilo de dar clases y eso me frustraba porque no podía ni siquiera ponerle atención por estarme quejando mentalmente a diario, ugh.
—Señorita Welsch ¿me haría el favor de entregar esto a sus compañeros?
– pregunta sentado, arrugo mi nariz y
me levanto.
Entonces tomo el boncho de papel que me había señalado y comienzo a repartirlo, veo como a un chico se le cae su lápiz y yo le ayudo a
levantarlo, me sonríe vergonzosamente y yo sonrío.
En cuanto termino de entregarlos tomo uno para mi y me siento
-gracias, ahora, ¿quién me podría hacer el favor de leer el párrafo
uno?— ladeo mi cabeza y simplemente escucho como la gente leía.
¡Esto es tan aburrido, Dios! Las
personas siguen leyendo hasta que la
campana suena y no podía estar más
agradecida, me cruzo de piernas y
entonces veo a Ignacio entrar a clases,
sonrío al ver como entraba con una
gran bolsa negra, el profesor Payne
frunce el ceño y comienza a decirle
cosas, ruedo los ojos y entonces sale
un poco... ¿enojado?
Ignacio me mira y relame sus labios serio, bajo la mirada y bufo.
—¡Buenas tardes clase!- exclama
con felicidad y todos responden de
la misma manera— bien, tengo dos
buenas noticias que hacer: una, he
hablado con su director y consideramos que cinco clases de ética a la semana es simplemente demasiado, así que tomaremos una sesión y la mitad de otra como clase de desarrollo personal; y dos: que la primera clase comienza hoy.- comienza a explicar, relamo mis
labios. Se veía jodidamente bien en
traje, tengo que admitirlo.- Tengo que
admitir que me han sorprendido chicos, llevamos tres temas de cinco finalizados en la mitad del parcial, ¡un aplauso para todos nosotros!- dice feliz y comienza a aplaudir, todos aplaudimos con él, .- Es entonces que decidí usar esta clase como un inicio al desarrollo personal, pero sus verdaderas clases serán los viernes. Y, para empezar ¿qué es el desarrollo personal? Bien, en esta clase aprenderemos más sobre nosotros mismos, que nos define, que nos afecta, cuales son nuestras fortalezas, entre otras cosas — comienza y entonces saca la bolsa grande- pero para empezar, tengo en esta bolsa los suficientes globos para que cada uno tome dos, así que por favor, cada quien pase acá y tómelos
– dice y todos obedecemos.
Siento su mirada en mi pero simplemente marca la mandíbula, trago saliva y ruedo los ojos. No entiendo absolutamente nada
— bien, ahora, por orden de derecha a
izquierda quiero que revienten su globo y lean la pregunta que les ha tocado dice y así comienza.
-¿Cuál crees que sea tu principal
fortaleza? Mm... Responsabilidad
– dice Robert Wood. Río, lo dice el
basketbolista que reprobó un año por
no entregar trabajos.
Las preguntas siguen fluyendo hasta que llega a Liz.
-¿Cómo te definirías a ti mismo en
tres palabras?— pregunta y Ignacio la
mira con atención.- Hermosa, honesta
y divertida, se encoge en hombros y
Ignacio sonríe, ruedo los ojos al verlo.
Entonces veo que era mi turno.
-Señorita Welsch - dice y comienza
a buscar algo en su escritorio, frunzo el ceño y reviento mi globo
--¿Quienes son las tres personas más
importantes en tu vida?- pregunto y
yo ladeo mi cabeza— no lo sé .- susurro y él seguía sin mirarme, mierda odiaba esto— mi madre, mi padrastro y mi mejor amiga- digo y me siento
Liz besa mi mejilla, sonrío. Ignacio se voltea con un bolígrafo y un libro en su mano.
-Siguiente ronda, por favor, ahora
que vaya en sentido contrario-
dice y comienza a escribir algo en el
cuadernillo, ruedo mis ojos y reviento
mi globo.
Entonces estoy apunto de hablar cuando me interrumpe
- ¿saben que? Hagámoslo más rápido
que nos quedan diez minutos de clase,
revienten su globo, anoten pregunta y
respuesta en una hoja con su nombre
y entréguenmelo, quien termine puede ir saliendo, .- Y entonces el siguiente sonido era jodidamente horrible, todo mundo reventando su globo en tiempos diferentes casi reventaba mis tímpanos, entonces abro mi papel y leo:
¿Qué te ves haciendo en tres meses?
Bufo y miro a Ignacio levanto la mano y simplemente me ignora
-Señor Diaz- lo llamo y me mira.
-No respondo dudas, señorita—
dice, muerdo mi mejilla interior y
siento mi sangre calentarse.
Entonces tomo mi pluma y comienzo a escribir rápidamente pregunta y respuesta.
Tomo la hoja, la doblo en dos, tomo
mis cosas, dejo la hoja de mala gana
en el escritorio de Ignacio y salgo casi
hechando humo por los pasillos.
No puedo creer lo jodidamente idiota
que se ha vuelto, ¡solo han pasado
dos días, mierda! Quiero patearle los
testículos y romperle el hermoso rostro que tiene, ¡ugh!
-¿Qué haces aquí?- escucho, volteo

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