Siento la mano de Ignacio sobre mi
Cintura y su pierna izquierda sobre
Las mías, río al escuchar sus leves
Ronquidos.
Coloco mi mano sobre la de Ignacio y acaricio esta, al poco tiempo
Siento como mueve su mano y me
Acerca más a él colocando su rostro
En el hueco de mi cuello.
Se queja
Levemente y vuelve a roncar, suspiro.
Me relajaba tener el calor de Ignacio tan cerca, con él enseguida podía dormir cuando sea. Entonces siento como deja un pequeño beso en mi cuello, gimo levemente y Ignacio besa mi mejilla.
-Buenas días, bebé-susurra y yo
Sonrío volteando hacia él, .- Wow,
Una semana más de tenerte conmigo,
No había pensado en eso- dice y yo
Sonrío- ¿sabes? Espero que esto pase
De costumbre a hábito- dice con una
Sonrisa tierna, yo arrugo mi nariz.
—¿Qué?—pregunto y él besa mi frente.
- Dormir juntos cada sábado.-
Susurra y yo río.
Ignacio me besa y yo sigo su beso. Entonces cuando trata de quitarme las bragas me separo de él.
—No, DADDY Me canso mucho- digo y
Él hace un puchero, ruedo los ojos con
Una sonrisa en mi rostro.
Ambos nos levantamos, yo camino hasta el baño y cepillo mis dientes con un cepillo que Ignacio me había comprado.
Cuando Ignacio fue a mi casa por
Primera vez se dedico a ver que
Shampoo, acondicionador, jabón,
Pasta, crema, perfume, entre otros
Productos higiénicos utilizaba.
Y todo esta guardado en un cajón de su baño exclusivamente para mi.
También ‘me había ofrecido unos cuantos cajones para guardar ropa por si la necesitaba, pero ya que siempre me quedo a dormir un día no he querido rellenar esos espacios.
Entonces camino escaleras abajo y veo a Ignacio cocinar, como siempre. Me estaba gustando esto de tener algo con Ignacio, es la persona más interesante que conozco.
Aparte, siempre esta dispuesto a cederme un espacio en su cama, sea la hora que sea, donde sea que este.
Ignacio me sirve un delicioso plato de
Lasagna instantánea que yo amaba y
Un vaso de jugo tutti-frutti, comienzo
A comer y veo como él se sienta y
Comienza a comer junto conmigo.
-Voy a renunciar- dice de repente y
Yo siento como la comida se me atora
En la garganta.
Ignacio se acerca a mi, golpea levemente mi espalda y me pasa
El jugo, tomo de este y trago el pedazo
De comida.
- ¿Por qué demonios harías eso? Digo
Ser maestro no tiene buen salario pero
-No es el dinero.- Aclara.- Es
Simplemente que, tengo algo en mente, y trabajar en la escuela me lo
Impide— murmura, yo bajo la mirada y asiente.
-¿Quieres otro trabajo? ¿Te aburrió ser maestro?
-¡Por Dios, claro que no! ¡Amo ser
Maestro! – dice ofendido y yo frunzo
El ceño.- Pero lo que quiero hacer es
Algo más fuerte que mi amor por ser
Maestro.
-¿Es por tu salario verdad? Digo,
Entiendo que quieras negarlo para no
Verte codicioso pero lo entenderé —
Comentó y él ríe.
-Claro que no, nena. Para eso está
La empresa- dice riendo, ladeo mi
Cabeza.
-¿Qué empresa?—pregunto y él
Parpadea varias veces.
—¿Ah?
-¿De qué empresa estas hablando?-
Pregunto y él ríe.
-Es una expresión sarcástica, amor.-
Ríe y yo alzo mis cejas hacia él—“para
Eso esta la empresa” ¿nunca la habías
Escuchado? Mi tío siempre la utiliza-
Ríe , yo asiento confusa y sigo comiendo.
-¿Por qué siento que me escondes
Algo? – pregunto dudosa y él niega
Riendo.
Termina de comer, se levanta y me toma de la cintura. Yo trago el pedazo de lasagna que tenía en mi boca
Y lo miro
-dime la verdad, Ignacio – le pido y acaricio su cabello, él sonríe de
Lado.- Por favor.- Digo casi inaudible
Y lo beso, el sigue mi beso y se separa
Suspirando.
—Cámbiate, saldremos- susurra y
Comienza a levantar los platos, suspiro y camino hasta la habitación.
Tomo mi ropa y me la coloco: unos simples shorts y una camisa blanca de los Rolling Stones, me coloco mis zapatos y cepillo mi cabello con rapidez. Entonces veo como Ignacio se introduce a la habitación y se coloca unos pantalones de vestir negros, una camisa blanca y un saco negro, y después su corbata azul marina,
Relamo mis labios y ladeo mi cabeza.
—¿Por qué en traje? – pregunto y él me sonríe levemente mientras abrocha su saco.
-Ya veras- susurra y yo asiento.
Entonces veo como se acerca a mi, me
Levanta, toma mi cintura y me besa.
Sigo su beso.
- Te ves muy bien en traje-susurro y
Él sonríe, muerde mi labio inferior y yo gimo levemente.
Entonces entrelaza su mano con la mía.
—Vamos- dice y yo asiento.
Con la mano libre toma su teléfono, cartera y llaves de su auto y ambos salimos de su casa.
Nos introducimos y veo como
Apenas eran las cuatro de la tarde.
Ignacio yo habíamos tomado una siesta
De casi cuatro horas, WOW.
La mano de Ignacio se posiciona en mi muslo y acaricia este
- Franchesca ¿si sabes que a veces hay ciertos factores que… Si la
Gente llega a saber, puede cambiar
La forma en la que ellos te miran?-
Pregunta y yo lo miro directamente.
—Si… ¿Por qué lo dices? – pregunto y él relame sus labios.
-Si yo hubiese tenido un carro antiguo, o una casa pequeña con sólo una habitación, un baño y la cocina enfrente de todo, ¿qué hubieses pensado de mi?- pregunta y yo río.
—En realidad así te imaginaba-río y
Él sonríe— Ignacio es estúpido que digas eso, no me hubiese interesado en lo más mínimo. Si tienes auto o no, si apenas puedes pagar la renta o si
Puedes pagar la renta de todo Londres, es la misma para mi- digo y él sonríe — ¿a qué va todo esto? – pregunto y él se estaciona.
Ambos bajamos y entramos a
El lobby de un edificio. Frunzo el ceño.
-Buenas tardes, señor Diaz.- Dice la

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