SEGUNDA TEMPORADA
CAPÍTULO 3
-¡Estoy harta de tu comportamiento
Ignacio! ¡No eres un puto niño, carajo!-
Grace grita en mi cara y yo simplemente la miro- No entiendo
porque mierdas tengo que actuar como tu madre cuando el que tiene 26 aquí
eres tu, no yo. Eres un puto hombre y actúas como un puto adolescente- gruñe,
ruedo mis ojos. Mil uno....mil dos...mil tres...
-¿Terminaste?-pregunto restándole
importancia a toda la mierda que me
había dicho segundos atrás, ella mira mi rostro con
detenimiento, como si tratara de encontrar algo. Mantengo mi cara seria y ella
frunce levemente su ceño - Ve a dormir, Grace. Que tengo cosas que hacer- bufo
y ella arruga su nariz, aprieta sus puños y tira los vasos que estaban sobre la
mesa antes de caminar de vuelta a su habitación.
Bufo y me dedico a juntar los vidrios más grandes con mis
manos, tirarlos y tomar una escoba para limpiar los más pequeños.
En cuanto termino de hacer esto camino hacia mi oficina
donde me encuentro con la pequeña de cabellera negra, piel clara y ojos café
claro
- Lamentó el incidente, esa mujer me está volviendo loco.-
bromeo y Lizbeth suelta una pequeña risa
-No importa-se encoge en hombros,
me siento en mi silla y la miro. Aún tenía el vaso con agua
en sus manos y podía ver que estaba nerviosa.
-Liz, ¿si sabes por qué te traje aquí,
cierto? - pregunto y ella asiente. Junto
mis labios en una línea firme y la miro
directamente.
- Ignacio, fui yo quien te llamo-me
recuerda, asiento dandole la razón y
cruzo mis piernas, colocando mi calcáneo sobre mi rodilla.
- Y...- ella suspira
-Y, ¿bien?- la incito a decirme lo que sea que tenía por
decirme.
-Te he visto- comienza, frunzo mi ceño
confundido-, todos los días desde que
empezaron las clases, afuera de la escuela - aclara, tenso
mi mandíbula.
-¿Ella me ha visto? - pregunto, ella
cruza sus brazos y niega. Suelto el aire que ni siquiera
sabía que estaba reteniendo y acaricio mi sien- Bien.-
asiento y relamo mis labios.
-Ella te ama- suelta y siento mi corazón
acelerarse-, no creas que eres el único
que está sufriendo por todo lo que les
está pasando. Por Dios, hasta yo estoy
sufriendo- rie nerviosa, sonrío de lado
y Liz juega con sus manos. - Ella... Ella
está pasando por un mal momento, ya
sabes, con el problema entre ustedes, el
problema con su mamá...
-Mierda, es verdad, ¿se está quedando
en tu casa?- pregunto y ella niega
frunzo el ceño- ise ha reconciliado con
su madre?- pregunto y ella muerde su
labio inferior.
-Te debo un favor, Ignacio-susurra, junto mis labios en una
línea firme. -Me viste con el profesor Payne aquel día y no me
delataste- hago un mohín con mis labios.
-¿A qué viene todo esto?- pregunto y
ella muerde su labio inferior.
-Mi relación con Luke se arruinó
porque no fui sincera con el, me acoste
con mi profesor, ¡Por Dios! Me cogió en
su escritorio-exclama avergonzada,
su rostro se torna rojo y ella esconde su
rostro entre sus manos.
Sonrío un poco, burlón, pero luego borro esta sonrisa,
necesito verme serio.
-Liz, tengo a una sociopata embarazada
arriba, que seguramente te está
investigando y pensando en cómo va a
asesinarte-murmuro, ella abre sus ojos
como platos-. Así que entre más rápido
hables, más rápido podré convencerla
de que tu no venías a nada más que a
decirme alguna mierda sin importancia
.- aclaro, ella asiente y suspira.
-Quiero devolverte el favor- dice, alzo
mis cejas-, quiero ayudarte a volver a
conseguir a Franchesca - murmura, trago saliva y la miro.
- Juro que si es una broma...
-Hablo enserio, Ignacio.- me interrumpe,
mi corazón comienza a acelerarse y por
primera vez en los últimos tres meses tengo esperanza de que
Franchesca y yo podamos volver a estar
juntos y no simplemente en mis sueños y pensamientos.
Una sonrisa boba se apodera de mi rostro y ni siquiera me
preocupo por borrarla. Pero tenemos que planearlo bien, con tiempo y vas a
tener que confiar en mi, tendremos que confiar en nosotros aclara, asiento y
rasco mi nuca.
-Mierda, creo que acabas de mejorar mi
día-río y ella sonríe nerviosa.
-Quiero ayudarte- murmura, asiento.- pero necesito la
verdad. A detalle, todo
lo que haya pasado con Grace-pide y yo
bufo.
-Ya se lo he dicho a ella.
-Pero no a mi, quiero que me digas
todo lo que pasó esa noche- murmura,
suspiro.
Y entonces le digo todo lo que recuerdo.
Como pasé por Grace a Cygnet y la lleve
a la casa en la playa que está como a dos horas de aquí,
para ese entonces Franchesca pensaba que
yo estaría fuera de la ciudad por el día.
-En ese entonces yo ya sabía lo que
sentía por Franchesca .- aclaro, Liz alza sus cejas.- Sólo
quería confirmar que lo que todo mundo pensaba sobre nuestra relación estaba
mal. Todos pensaban que estaba con Franchesca porque su edad y su mirada de inocencia me
recordaban a Grace, y yo sabía que eso no era verdad, pero quería confirmarlo.-
Murmuro, la ojos claros no paraba de verme. - Cuando la vi no sentí
absolutamente nada, sólo un poco
de rencor y nostalgia, ¿sabes? Rencor por todas las veces
que me hizo sufrir, por cada momento que me hizo sentirme débil, inútil y poco
hombre; y nostalgia porque, bueno, al ver a una persona que alguna vez te ayudo
o te apoyo sientes cierto sentimiento por el pasado- bisbiseo, relamo mis
labios-. Mierda, he contado esta historia tantas veces que incluso siento que
me han obligado a aprenderla.- bufo.
-Vale, pero que yo no la he escuchado y
necesito para poder creerte.- Se defiende, suspiro y
asiento.
-La lleve a la casa de la playa, yo como
siempre, comencé a beber mis vasos con whisky y ella estaba
algo... Emocionada- susurro, entrecierro mis ojos- Recuerdo que ella me contaba
lo mierda que era ese lugar y que... Que sabía que yo iba a sacarla de ahí-
murmuro. -Comenzaba a recordar más poco a poco. No quise decirle la verdad al
principio porque sabía que iba a enloquecer, entonces no fue hasta que Ricardo
llamó recordándome que Grace debía estar devuelta en Cygnet para antes de la
una de la tarde que ella
escucho todo y comenzó a enloquecer.-
suspiro-. Grace es una perra loca cuando algo le molesta, y
cuando supo que en realidad tendría que volver a Cygnet comenzó a romper todo
lo que veía a su alrededor, comenzó a gritarme tantas cosas y a golpearme con
sus puños. También recuerdo su... Su rostro rojo, su mirada llena de rabia y
sus manos temblando, como si estuviese completamente loca
.- murmuro-. Después sólo recuerdo
haberle dicho que yo estaba enamorado
de otra persona, y que esta vez era real.
Le platiqué, bueno, le grite sobre lo
maravillosa que era:
lo amable, lo 'humilde, cariñosa, hermosa y amorosa que era, le restregué en la
cara
que no la necesitaba más y ella enloqueció aún más. Incluso
recuerdo verla llorar - niego con mi cabeza-Grace nunca llora, no tiene
sentimientos verdaderos, pero ese llanto se vio tan real. Casi me tiene, pero
yo sabía que haría lo que fuera porque yo no la dejara, sabía que era falso - niego
con mi cabeza-. Después de ahí simplemente recuerdo haberme metido
en mi pequeña oficina bebiendo whisky
y todo lo demás esta en blanco. Hasta que la lleve devuelta
a Cygnet, es todo lo que recuerdo, ni siquiera recuerdo haberme subido al auto,
o haberme cambiado.- me encojo en hombros.
-Mierda- Liz murmura después de unos
segundos y yo bufo-, en realidad no creo que ese bebé que
ella espera sea tuyo. Suena tan... extraño- frunce el ceño y yo hago un mohín
con mis labios.
-Yo jamás engañaría a Selens, por Dios, la amo-digo obvio y
Liz asiente levemente con su cabeza.
-Bien, creo que necesito procesar toda
esta información y pensar en una manera de lograr que Franchesca
.....
Entonces los sonidos de cosas rompiéndose suenan, Liz se
exalta abriendo sus ojos como platos, suspiro y acaricio el puente de mi nariz.
- Altiro vengo...-murmuro levantándome.
Subo las escaleras a regañadientes y camino hasta la
habitación de Grace para encontrarme esta vacía y todo en perfectas
condiciones, frunzo el ceño.
Escucho como algunas cosas se seguían rompiendo y sigo el
sonido. Y es cuando veo que ella no estaba destrozando su habitación, si no la
mía
- ¡¿Pero que carajos haces?!.- exclamo viendo tomo tomaba mi
cajonera
y la tiraba. Ella me ignora camina hasta mi clóset, frunzo
el ceño. De pronto veo como saca lo que parecía ser una navaja y comienza a
rasgar mi ropa.- ¡oh, vamos! Y el inmaduro soy yo.- Exclamo incrédulo. Ella me
sigue ignorando y es entonces cuando yo trato de acercarme que me apunta con
este- ¿enserio? ¿vas a apuñalarme?.- pregunto y ella me, muestra la sonrisa más
cínica que he visto en mi vida.
Trago saliva y me alejo un poco de ella. Asomo mi cabeza
para ver mi baño completamente destrozado, todos
mis productos estaban rodando por
el suelo, el vidrio roto, pedazos de papel
higiénico por todos lados. Entonces entro en pánico cuando
recuerdo el único objeto que en realidad me importaba: mi almohada. Camino con
rapidez hacia mi cama para encontrar todo regado. ¿Donde carajos estas? ¡Bingo!
La encuentro debajo de una cajonera tirada, la tomo y corro
escaleras abajo hacia mi oficina donde Liz me miraba
preocupada, mira la almohada y de ahí me mira a mi confundida.
Abro mi caja fuerte grande la cual estaba casi vacía, sólo
un par de documentos y un poco de dinero dentro y guardo esta con dificultad.
Después cierro esta miro a Liz.
-¿Qué está pasando? ¿Por qué demonios
guardas una almohada en una caja
fuerte?- pregunta confundida, suspiro.
-Grace está rompiendo absolutamente
todo.- aclaro y ella abre sus ojos como
platos-, esa almohada es la almohada
que Franchesca usaba
siempre. Decía que esa era la más suave, y era la que me daba cada que se iba a
la escuela. Aún huele a ella y es una de las únicas cosas que me llega a
relajar cuando toda esta mierda pasa-murmuro, Liz junta sus labios en una línea
firme.
Escucho un horroroso sonido soñar como si algo pesado,
estuviese bajando de las escaleras, corro hacia afuera para encontrarme con
algunos de los cuadros que solían colgan en mi habitación, completamente rotos
en el suelo de la sala. Suspiro y subo las
escaleras corriendo
-¡Grace ya basta! - exclamo a lo que ella me tira con un
jarrón, el cual cae en las escaleras.
-¡Te odio!- grita y me vuelve a tirar con
otro objeto, pero igual, vuelve a fallar
- ¡Te odio, te odio, te odio!- grita. Las
venas de su cara y cuello resaltan-¡Te
odio a ti y a tu estúpida Franchesca !-grita.
--Grace, Franchesca no está aquí, yo no estoy
con Franchesca . Basta de ser tan ridícula y
arreglemos esto como gente civilizada,
por las mil putas-gruño.
Ella me tira el último objeto que tenía en sus manos y veo
odio puro en su mirada. Me acerco a ella y esta retrocede.
-Eres el hijo de puta más grande que
existe, esa chica jamás va a poder amarte como yo. Ella no
conoce tu peor lado, yo si - murmura mientras me acerco a ella.- Ella no conoce
al Ignacio histérico, al Ignacio que grita cada vez que está molesto, al que le
gusta romper cosas, follarse a una chica diferente cada noche, drogarse.- una
risa irónica.
-Grace, por Dios, supéralo- digo y ella
tensa su mandíbula-. Han pasado tres
Meses, tengo 26 año, cuando te conocí era un hombre
completamente diferente a lo que soy ahora-ella niega con su cabeza-. Lamento
no ser lo que esperabas, pero así es como soy- me encojo en hombros.
-No, no. Tu no eres realmente así.- niega y yo
suspiro-. Tu cambiaste por culpa de esa perra, ella te hizo ser un completo
marica e idiota-gruñe, ruedo los ojos.- Pero yo vine a salvarte, Ignacio Estoy
haciendo toda esta mierda por ti, porque tu y yo vamos a estar juntos,
¿recuerdas? - murmura, muerdo mi mejilla inferior.
-Grace- suspiro-. Sólo ve a dormir, por
favor.- pido y ella me mira con su ceño
fruncido.
-Vete a la mierda, Ignacio.- gruñe y
comienza a caminar hasta llegar a la
puerta de su habitación, pero entonces
se detiene-. ¡Ju...Ignacio! - tartamudea, alzo mis cejas y
me cruzo de brazos.
-¿Qué?- pregunto brusco.
De pronto veo como posa una de sus manos en la pared y la
otra en su vientre
-Me duele- se queja, ruedo mis ojos.
-Si claro, anda, a dormir- digo,
ignorando sus quejas. Escucho un grito de dolor salir de su
boca y de pronto mis latidos se aceleran-. Grace, te juro que si es una broma
voy a matarte- digo y ella suelta otro grito ahogado- mierda,
- maldigo y troto hasta ella.
La tomo de la ahora inexistente cintura y paso uno de sus
brazos por mis hombros. Ella no dejaba de quejarse y de sollozar de dolor.
-Me duele mucho, Ignacio.- ella solloza.
La tomo entre mis brazos y comienzo
a bajar las escaleras con precaución.
Liz sale de mi oficina completamente
confundida.
-¿Qué mierdas está pasando? - pregunta
confundida. Tomo las llaves de mi auto.
-¿Sabes manejar?- pregunto, ella niega
y yo bufo- Entonces iras atrás con Grace
- digo, ella me mira estupefacta unos segundos pero después
asiente.
Todos subimos en tiempo récord al auto
y yo comienzo a andar como si de una
carrera se tratase.
-Esta sangrando- Liz dice aterrorizada.
Maldigo por lo bajo. Franchesca va a odiarme si algo le pasa a ese bebé.
Piso el acelerador y agradezco al cielo
que no haya tráfico lo cual me permite
llegar al hospital en diez minutos. Grace

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