Entrar Via

De Esposa Desechable a Cirujana Renacida romance Capítulo 652

Sergio no dijo nada más, aunque era evidente que se había quedado disgustado.

Al ver a Belén irse, Pilar quiso pedirle a su cuñada que se quedara, pero lo pensó mejor y mantuvo la boca cerrada.

Quedarse en la mansión Rojas solo significaría más humillaciones para Belén.

Al salir de la mansión y respirar el aire fresco de la noche, Belén sintió cómo se aflojaba la tensión que le oprimía el pecho.

Inhaló profundamente, sintiendo una repentina paz interior.

La ubicación de la mansión era bastante apartada. En la carretera principal no se veía ni un solo carro, mucho menos gente caminando.

Belén avanzó por la orilla del camino, sin tener muy claro a dónde ir.

¿Regresar a casa de los Soler?

No se atrevía. Temía que su familia se entristeciera si se enteraban de su situación.

Era noche de fiesta y no quería quitarle el sueño a nadie por sus problemas.

Vio una banca solitaria al lado del camino y, casi por inercia, se sentó allí.

Sacó su celular y abrió WhatsApp.

Dolores le había enviado un montón de fotos y videos: Rosario bailando, la cena que habían preparado los Soler...

Viendo las imágenes, los ojos de Belén se enrojecieron y las lágrimas comenzaron a caer como perlas de un collar roto.

Quería parar, pero no podía controlarlo.

Además de los videos de Rosario, Pilar también había subido un estado: un video de Cecilia Rojas bailando.

En el video, Cecilia estaba maquillada y llevaba el uniforme del kínder; se veía adorable.

Aunque sus movimientos de baile no eran perfectos, se esforzaba en cada paso.

Al ver a Cecilia en la pantalla, Belén sintió una punzada dolorosa en el corazón.

Recordar a su hija, que antes era tan dulce y ahora parecía una desconocida, la destrozaba.

Pero por más que le doliera, no podía hacer nada.

Después de ver el video de Cecilia varias veces, lo guardó en su galería.

—Si vienes caminando por esta ruta, es obvio que acabas de salir de la mansión Rojas. No me sorprende que te hayan hecho pasar un mal rato; la madre de Fabián es conocida en nuestro círculo por ser insoportable.

Viendo que Gabriela ya lo había deducido todo, Belén no dijo nada.

En ese momento, Gabriela tomó la mano de Belén entre las suyas para darle calor y dijo:

—Tobías me pidió que viniera por ti. Dijo que ya habían quedado en cenar en casa por Año Nuevo.

Belén se sorprendió.

—¿Y él dónde está?

—Está ocupado con unos asuntos, así que me mandó a mí de chofer —explicó Gabriela.

Belén lo pensó un momento y rechazó la oferta cortésmente:

—Señora, le agradezco mucho el gesto, pero ya es muy tarde. No quiero ir a molestar.

La expresión de Gabriela se tornó seria.

—¿Qué pasa? ¿Desprecias mi invitación?

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: De Esposa Desechable a Cirujana Renacida