Al escuchar eso, el abuelo pensó que Belén estaba bromeando y no le dio importancia. Volvió a hablar:
—Mandaré a Julián Márquez a recogerte.
Julián era el chofer personal del señor Rojas.
Belén pensó: «Si está dispuesto a enviar a Julián por mí, ¿qué asunto tan importante querrá tratar?».
Aunque lo consideró, no tenía ganas de ir, así que volvió a preguntar:
—¿Qué es lo que quiere decirme exactamente?
El abuelo, ya impaciente, respondió:
—Es sobre tu divorcio con Fabián.
Al oír eso, Belén supuso que el anciano había visto las noticias sobre la boda de Fabián y Frida, y quería que se divorciaran lo antes posible.
Así, Fabián podría casarse con Frida.
Esa idea le molestó un poco.
—Sobre el divorcio, debería hablar con Fabián, no conmigo. Si él está dispuesto a ir al Registro Civil, firmamos y en diez minutos estamos divorciados.
El abuelo no siguió el juego de Belén. Guardó silencio unos segundos y luego dijo:
—Ven para acá, quiero entender la situación. Julián ya va en camino. Si vienes o no, es decisión tuya.
Sin dejar que Belén dijera nada más, le colgó.
Belén escuchó el tono de llamada finalizada y sintió un nudo de coraje en el estómago.
Después de asearse y bajar, desayunó algo ligero. Apenas terminó, una empleada le avisó:
—Señorita, afuera hay un señor Márquez que dice que viene por usted.
Belén supo que Julián había llegado.
Al principio no estaba segura de ir, pero pensó que si el abuelo podía presionar a Fabián para el divorcio, al final sería algo bueno.
Decidió ir.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: De Esposa Desechable a Cirujana Renacida
Faltan muchos capitulos y a los que hay les falta parte del texto. Asi es imposible. Te gastas dinero para leer u te toman el pelo....