—Supongo que la señora Olmo nunca imaginó que algún día conduciría un carro de edición única a nivel mundial, ¿verdad? —dijo con una sonrisa—. Cuesta ocho cifras. Ni yo pude conseguirlo.
Marisa se quedó perpleja por un momento.
Si la visita de Macarena a la familia Olmo la noche anterior había estado cargada de hostilidad, esto debía ser el primer disparo de la batalla que se avecinaba.
Antes de que Marisa pudiera responder, Davis se apresuró a decir:
—No tienes por qué ponerte así de envidiosa, es solo un carro. Rubén consiente a su esposa, eso es todo. No solo le regala carros de ocho cifras, sino que también le compró una galería de arte de varias decenas de millones solo para que se entretenga.
Marisa miró a Davis con dulzura y le dio un suave toque en el brazo, indicándole que no era necesario alterarse.
No valía la pena enojarse por ese tipo de comentarios. Al final, dijera lo que dijera Macarena, nada cambiaría la realidad: ella era la señora Olmo y su relación con Rubén era excelente.
Al captar la señal de Marisa, Davis le lanzó una mirada de desdén a Macarena y guardó silencio.
Marisa intervino para calmar los ánimos.
—Señorita Cruz, para mí no hay gran diferencia en el carro que conduzco. Nunca me preocupé por eso, un vehículo es solo un medio de transporte. Si tanto le gusta, se lo puedo vender.
Davis la miró, confundido, y le susurró:
—¿Estás loca? ¿Regalarle el carro? ¿A qué le tienes miedo?
Marisa sonrió con una expresión inocente mientras miraba a Macarena.
Macarena enarcó una ceja con frialdad y respondió con desdén:
—No me gusta tanto. Además, ¿crees que soy de las que compran carros de segunda mano?



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Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: El día que mi viudez se canceló
Mas capítulos 🥲🙏...
Mas capítulos plis 🫠...
👋🫰...
Más capítulos 🤗...
Más capítulos plis 🙏...
Está buena la trama 🫰...
Mas capítulos plis 🙏...
Me encanta esta aplicación 😊 muchas gracias por subir la novela 😊...