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El juguete del abogado romance Capítulo 33

Estefanía no fue capaz de decir nada.

La habían atrapado, justo como una presa tonta que se acerca a su propia trampa.

Cristian se enderezó en el sofá, completamente despierto ahora. Le dedicó una mirada afilada que parecía contener un gramo de molestia.

No le gustaba que lo tocara sin su permiso, ya le había quedado bastante claro.

Bajó la cabeza, puso los papeles que había recogido sobre la mesita de centro y se dispuso a desaparecer de su vista para no molestarlo.

Pero entonces el hombre la sujetó con fuerza de la muñeca, haciéndola caer sobre su regazo.

La temperatura aumentó en un segundo.

—¿A qué estás jugando?

Ella no estaba jugando a nada, desde luego.

—No estoy jugando… —susurró con la respiración todavía entrecortada por el reciente beso—. Solo vi el desastre y… quería recogerlo. Luego no sé qué pasó… Perdón.

—De nuevo con eso.

El agarre en su muñeca se intensificó.

Estefanía no sabía qué había dicho de malo.

Lo miró con los ojos ligeramente humedecidos.

Él se molestó mucho más.

—Basta.

—¿Basta… con qué? —se animó a preguntar, cada vez más confundida.

—Basta de mirarme con esa maldita cara —la sujetó con fuerza de la nuca, acercándola a sus labios, antes de susurrar contra su boca—. Y basta de hacerte la inocente. No hay nada inocente en ti, Estefanía.

Ella no pudo defenderse con palabras.

La boca del hombre la atrapó, silenciándola, negándose a escuchar otra versión que no fuera la suya propia.

Guiado por ese salvajismo, Cristian liberó su muñeca para ceñirse a su cintura, levantándola antes de hacerla girar con fuerza sobre el sofá.

Estefanía quedó acorralada debajo de él, aplastada por su pesado y peligroso cuerpo.

Cristian no le dio espacio para respirar. Se acomodó entre sus piernas, aprisionándola contra el mueble, mientras profundizaba el beso con desesperación.

Sus manos empezaron a recorrerla con frenesí: bajaron por sus costillas, amoldándose a sus curvas, para luego subir a presionar otra vez.

Ella no conseguía ahogar sus gemidos.

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