Entrar Via

El juguete del abogado romance Capítulo 61

Posiblemente nunca se acostumbraría a estar en este tipo de lugares.

Estefanía miró a su alrededor: copas que tintineaban al ser chocadas, música suave de fondo, risas apagadas y una asfixiante y poco disimulada atención.

Luego del reciente éxito en la carrera de su esposo, acudir a este tipo de eventos era la norma. Sin embargo, seguía costándole estar rodeada de este tipo de ambiente.

Disimuladamente alisó la falda de su vestido. No esperaba que tan pronto ya estuviera usando la prenda que había mandado confeccionar Eleonor para ella en Italia, pero era perfecta para la ocasión.

La seda en tono esmeralda se ceñía a su cuerpo con elegancia, como si fuera una obra de arte, justo como lo prometían los finos bordados hechos a mano.

Se sentía hermosa.

Pero, sobre todo, se sentía vista.

Aunque si había alguien con quien rivalizar en atención, ese era precisamente Cristian, a quien todos miraban con admiración mal disimulada.

Cada mirada en el recinto parecía gravitar hacia él. El titular de la semana y su reciente triunfo lo habían convertido en la figura más codiciada de la noche.

Y ella estaba sujetando su brazo, ¿no era eso un sueño hecho realidad?

Estefanía jamás pensó que la vida le cambiaría tanto.

De ser una huérfana sin un centavo pasó a ser la esposa del hombre más poderoso de la noche.

A veces el destino era demasiado impredecible.

—Sterling, un logro histórico —dijo un hombre mayor, estrechando la mano de Cristian antes de dirigir sus ojos hacia ella con curiosidad—. ¿Y quién es la encantadora dama que lo acompaña esta noche?

Su esposo, con su postura firme, imponente e impecable en su traje a medida, contestó sin un solo rastro de vacilación:

—Es mi esposa —declaró él, rodeando su cintura y pegándola ligeramente a su costado.

En ese momento sintió un calorcito en su corazón.

Su esposa.

No pudo ocultar el destello de devoción que iluminó su mirada.

Sonrió con timidez, pero llena de orgullo, inclinando la cabeza con gracia hacia el invitado.

Sin dudarlo, deslizó la mano por el brazo de Cristian y se aferró a él con fuerza, sintiendo la firmeza de sus músculos bajo la tela de su saco.

Poco tiempo después, él le susurró al oído:

Nuestro precio es solo 1/4 del de otros proveedores

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: El juguete del abogado