SIGRID
Un gemido bajo escapó de entre mis labios entreabiertos, siento el calor ardiente que me consume.
Algo demasiado placentero irrumpe en mi descanso, una sensación húmeda y deliciosa lamiendo entre los pétalos de mi intimidad.
—Mmmm —me retuerzo en el limbo de mis sueños y la realidad, se siente tan bien, mmm, quiero más.
Gimo contra una superficie blanda, mis manos se agarran a algo suave debajo de mí, abro mis piernas, empino mis nalgas.
Dejo que manos rudas me manoseen y acaricien, que jueguen con mi clítoris, que devore mi intimidad, que me lleve a la lujuria extrema.
—Silas —murmuro llamando su nombre.
Un peso me presiona, mi cuerpo se siente dominado, las piernas abiertas, músculos duros como acero que no me dejan moverme, solo esperar y recibir.
—Aaahh —mis ojos se abanican abriéndose a la realidad, mi boca no puede parar de gemir.
En mi oído siento el gruñido contenido, los jadeos masculinos mientras me penetra.
Algo duro y palpitante, una vara ardiente se abre paso por mi vulva, la cabeza de hongo perfora los pliegues y los va asaltando poco a poco.
Comienza a fluir adentro y afuera de la vagina, sensual, suave, profundo, tan caliente y sexy.
Siento la contracción de los poderosos músculos abdominales sobre mis nalgas, sus codos apoyados al lado de mi cabeza, su pecho tiembla contra mi espalda.
Una boca pecaminosa besa apasionadamente mi nuca, marca mis hombros, mi columna.
—Mmmm… tan rico… — Diosa, no puedo parar de gemir cachonda, dominada bajo el cuerpo de mi elemental.
Me encanta su posesividad, sus manos demandantes, sus sentimientos tan intensos.
—Silas, mi Silas mmm… —levanto la cabeza y me arqueo, borracha de lujuria. Estoy sobre una cama, no reconozco nada, solo sé que mi hombre me hace el amor.
Rayos de sol se cuelan en esta habitación, iluminándonos.
Nuestras pieles brillantes sudando, gimiendo, jadeando, él sobre mi espalda, penetrándome cada vez más acelerado.
Embiste en la suave funda que goza con sus estocadas, con la gruesa y potente polla follándola rápido, duro, complaciéndola, dilatándola…
… Ssshh quiero que se corra abundante, que me llene con su masculinidad, deseo llevarlo a los límites del placer.
La cama comienza a vibrar, a hacer sonidos de chirridos a medida que la pasión se vuelve voraz.
Los dedos de Silas entrelazan los míos sobre la sábana, me aprieta las manos y gruñe como un lobo en celo sobre mi cuerpo.
Gemimos apresurados, el clímax se acerca. Siento sus pesados testículos balanceándose y chocando en cada martilleo.
Quiero verlo, deseo verlo…
—Silas, te amo… te amo tanto… siempre lo haré… siempre… —confieso con toda mi alma, mi mano se cierra sobre su pelo y tiro de su cabeza hacia atrás, exponiendo su cuello.
Silas se deja, nuestra pasión haciendo temblar esta habitación que arde en gemidos, en los golpes secos de la cama, constantes, en el choque de nuestras pieles cada vez más aceleradas.
Bajo mi boca y a un paso del éxtasis, lo muerdo con fuerza en el costado del cuello, profundo, abro su piel y saboreo su dulce sangre.
Este no es mi cuerpo, pero yo quiero marcarlo tan mal.
Quiero que todos sepan que el maldito villano es mío y lo defenderé con mi vida, en contra de quién sea, del destino e incluso de mi familia.
El rugir de su liberación resuena en mi oído, el semen espeso inunda las entrañas de este cuerpo, gruño derramándome en un caliente y arrasador orgasmo que me devora la razón y la cordura.
La vagina se contrae en fuertes espasmos y lo ordeña tan rico, sacándole toda su semilla.
No tengo miedo, he puesto un hechizo restrictivo por si acaso y Electra no va a quedar encinta por Silas, nadie tiene ese derecho, solo mi cuerpo real.
Él se aferra a mí, me abraza intensamente, penetra hasta la empuñadura y gruñe complacido, mi boca lo chupa y luego lamo las heridas profundas de los dientes.
Con amor, no quiero que sienta dolor, solo placer y libertad a mi lado.
Pasamos unos segundos recuperándonos, amándonos en silencio, acariciándonos con los dedos sobre la húmeda piel.
Silas al fin se inclina hacia delante, acostándome sobre la cama, él encima.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: El Rey Lycan y su Oscura Tentación
Alguien puede ayudar con este problema de no poder desbloquear los capítulos!...
No puedo desbloquear Moras capitulea y tanto monedas!...