VALERIA
Al escuchar ese grito desgarrador de mi pequeña cachorra, sentí que el mundo se me caía encima.
Corrí a una velocidad vertiginosa, a pesar de las molestias en mi cuerpo.
Últimamente, no me he sentido muy bien; creo que es el estrés y la preocupación por las calamidades que se avecinan.
Sorteando los árboles, con mi lycan siempre siguiendo mis pasos, me encuentro a Sigrid llorando, sentada al lado del pozo.
—¡Sigrid, calma, mi vida, cálmate! —me abalancé enseguida hacia ella y la abracé contra mi pecho, de rodillas sobre la hierba húmeda.
Temblaba incontrolablemente, su piel estaba fría. Se escondió contra mi cuerpo, me abrazó desconsolada.
Diosa, ¿qué le ha pasado a mi hija en esta hora que llevo separada de ella?
—Mamita, mamita… —solo me llama y llora de una manera que me rompe el corazón.
No puedo hacer más que acariciar su cabello y tratar de darle seguridad.
—Aldric… —lo siento acercarse.
Nos abraza a ambas, se sienta en el suelo y nos sostiene con sus brazos poderosos, protectores.
Su mano ruda acaricia el cabello corto de Sigrid, que intenta hablar, pero se ahoga en los sollozos.
—Cálmate, cachorra, ya estás a salvo. Estás en casa, pequeña, estás en casa.
—Pa… pa… —hipa y al fin alza la cara, enrojecida, con los ojos hinchados, mostrando angustia y dolor en sus facciones.
Esa… esa Diosa, ¡¿qué rayos hizo con mi hija?!
—¡Sigrid, lo lograste, lograste regresar! —es la voz de Zarek, que llega deprisa con el resto de la familia, todos sumamente preocupados por ella.
—¡TUS PADRES, LAS SELENIAS… SON UNOS MALDITOS, TODOS SON UNOS MALDITOS…!
—¡¡SIGRID!! —Aldric ruge al verla desmayarse entre nuestros brazos.
Comienzo a entrar en pánico; mi magia sale a raudales para penetrar en su cuerpo.
Sigrid empezó a gritarle a Zarek con un odio encarnizado que jamás le había visto antes.
Ahora está inconsciente, se ha desmayado.
—Cálmense todos. Tranquila, Vale, yo la miro contigo, tranquila —mamá se agacha mientras Quinn la ayuda.
Aquí, fuera de las tierras del palacio, ella no puede ver bien.
Su magia y la mía penetran en el cuerpo de Sigrid, recorriendo sus venas y revisando cada rincón de su mente.
Por todos los cielos, ¡su mente es un caos!
—Se desmayó por la conmoción. Está muy estresada y tú también, Valeria. Debes calmarte, hija…
—¡¿Cómo quieres que me calme si dejo a mi hija por menos de una hora y ha sido secuestrada de mi lado?!
—Nena, tranquila, tranquila, ya está a salvo. Ella es fuerte, está con nosotros ahora —interviene Aldric.
Le pido disculpas a mamá; sé que solo quiere ayudar, pero la impotencia crece en mi corazón.
Intenta aparentar otra cosa, pero Aldric está mucho peor.
Aunque pretende engañarme, sé muy bien que se culpa por no haberla protegido, por dejar que algo así sucediera bajo nuestras narices.
Finalmente, la cargó y nos la llevamos de regreso al palacio.
Sigo temblando del puro nerviosismo, con el estómago revuelto y oleadas de dolor asaltando mi vientre.
Todo es el estrés del momento, me repito, mientras sigo con el alma en vilo.
Espero que mi cachorra esté bien, aunque algo me dice que las cosas no serán tan sencillas.
*****
ALDRIC
Sigrid descansa ahora en su habitación, sedada por la magia de su abuela.
Mi mirada se pierde entre las nubes del cielo, en el bosque que parece infinito.
Sin embargo, mi cerebro no procesa lo que ven mis ojos.
Mi puño se aprieta, las garras salen y se hunden en mis palmas, dejando caer gotas de sangre sobre la piedra.
Casi la pierdo. Casi pierdo a mi cachorra frente a mis ojos.
Ese sentimiento de impotencia, que no sentía desde hace años, vuelve a atenazar mi corazón con el más puro miedo.
Tengo vergüenza hasta de mirar a Valeria. Le prometí protegerla, proteger a nuestra hija… y he fallado. He fallado.
—No —salgo de mis turbulencias mentales al escuchar su suave voz detrás de mí.
Su pequeña mano se cuela por debajo de mi brazo, acariciando mi pecho.
—. No lo pienses ni por un segundo, Aldric, no te hagas eso. Era algo que nadie podía evitar. Nadie puede luchar contra los caprichos de la Diosa.
Me dice mi hembra.
—Espera, espera, Aldric. —Me toma de la mano cuando voy a buscar un trapo para secarle el sudor y llamar a su madre.
—Nena, ¿qué pasa? Me estás asustando. No puedes ponerte así por Sigrid. Lo voy a solucionar… lo voy…
—No es eso, ay, Diosa, ¿por qué justo ahora? —Me mira con esos ojos cielo, el ceño fruncido. La siento rara—. Ya Brielle me dijo qué sucede. Ayúdame a quitarme el corpiño.
Me pide y enseguida comienzo a zafar todos esos lazos y cosas que se ponen en los vestidos. La ayudo con algo de torpeza y pronto se queda con un fino camisón íntimo.
—Ven, ven, huele aquí, ven lobito, huele bien aquí, Azarot. —Llama a mi lobo que la mira con ojos preocupados, dudoso. Ella se ha alzado la tela, exponiendo su braga y el vientre.
Me inclino sobre la suave piel.
Todos mis sentidos se enfocan en sentirla.
Abre el lazo por completo para mí, y entonces… los huelo.
Mi lobo y yo nos quedamos de piedra.
Doy una profunda olfateada sobre su vientre.
Es muy incipiente, apenas formándose, por eso no los descubrí, pero es más evidente para mí ahora.
Huelo el aroma de mis cachorros. De dos. Y la conexión es mucho más fuerte porque son de mi raza…
—Valeria, estás embarazada de dos lycan…
Parezco tonto mirándola con los ojos muy abiertos mientras ella me da una sonrisa con tintes de tristeza en el fondo.
Esta es una noticia tan increíble, pero a la vez aterrorizante.
El mundo se estremece a cada segundo, la cuenta regresiva sigue sin parar. Se avecina una guerra, y ahora mi mate está embarazada de nuevo.
—Aldric…
—No importa lo que suceda, estarán a salvo. Lo juro por mi vida, los mantendré a salvo.
Bajo la cabeza y beso su vientre con suavidad, con amor, tan feliz, decidido más que nunca a todo.
Siento sus manos acariciando mi cabeza, perdiéndose por las hebras de mi pelo.
Tomamos un respiro antes de la tormenta.
Un grito escalofriante nos devuelve a la realidad.
Nos hace reaccionar de golpe, levantándonos.
Sigrid ha despertado de nuevo de su letargo.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: El Rey Lycan y su Oscura Tentación
Alguien puede ayudar con este problema de no poder desbloquear los capítulos!...
No puedo desbloquear Moras capitulea y tanto monedas!...