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El Rey Lycan y su Oscura Tentación romance Capítulo 654

NARRADORA

Drakkar no sabía qué tanto había dicho.

¿Acaso no era normal tener cachorros con su pareja?

¿Ellos no tuvieron también descendencia?

—Alguien me dijo que para tener cachorros hay que anudar dentro de la hembra… —frunció el ceño pensativo.

Debió preguntarle al pelirrojo más serio.

Ese Fenrir quizás era un tonto que no sabía nada de las hembras… ¡igual que él!

—Me apareé varias veces con Lyra anoche y la anudé, ¿ya debe estar preñada, no?

Subió la cabeza con una expresión que Lyra hubiese llamado adorable e inocente.

Pero al Rey Lycan le pareció ¡una abominación!

¡Este era más pervertido que el prostituto de Silas! ¡Mira que decirle eso en su cara!

¡Le entregó su nieta a una bestia libidinosa!

Antes de que Drakkar pudiese decir una palabra más, se tuvo que arrojar a un lado con rapidez.

¡BOOM!

El sonido estridente resonó, levantando grava por doquier.

Donde estuvo de pie hace unos segundos había un enorme agujero y aún burbujeaba en el fondo la bruma corrosiva.

Las pupilas de Drakkar se cerraron sobre su suegro.

—Cambia a tu lobo… — Silas le dijo entre dientes.

El cielo comenzaba a oscurecerse anunciando tormentas.

Aldric se traqueó los dedos.

Que ni pensara ese albino que le iba a dejar la diversión para él solo.

Primera vez que estaban tan de acuerdo.

— No quiero luchar con ustedes - Drakkar le respondió con un gruñido, en estado alerta.

El ambiente se cargaba de una energía densa y detonaría a la mínima provocación.

—¡Que cambies de una maldit4 vez o te vamos a destrozar igual! —Aldric se abalanzó sobre él rugiendo.

Su poderoso cuerpo se transformó en la carrera.

Azarot abrió las fauces de lycan, listo para destrozarlo.

Manos oscuras espectrales se extendieron bajo las piernas Drakkar, trepando como serpientes venenosas para retenerlo.

Del otro lado, una sombra rápida se cernía sobre él.

Los ojos negros de Silas presagiaban calamidades.

Dos contra uno, no parecía para nada justo.

Pero Khalum era fuerte, muy fuerte, y aún no contaba con el último pedazo de su corazón.

El cuerpo de Drakkar explotó con una energía verde saliendo de su alma.

Ese poder elemental afectaba sobre todo a las bestias… como Aldric.

Drakkar se destrozó la ropa y rugió con ira, transformándose también en su forma colosal de guerra.

A las pupilas de Khalum, los movimientos del lycan en la cima de la realeza se veían como en cámara lenta.

También escuchó el silbido del ataque de Silas yendo a destrozarlo.

Abajo, los espectros clavaban sus uñas largas y sucias en su pelaje, buscando arrastrarlo hacia su agujero.

Todo sucedió en cuestión de segundos para los demás, pero Khalum lo planificó meticulosamente.

Hundió las garras en el pecho de Aldric, sus piernas poderosas pisotearon las cabezas de esos monstruos.

Giró en el aire, con las fauces de Azarot a centímetros de su garganta, y lo lanzó por los aires.

171. SOLO ERA UN PREGUNTA INOCENTE 1

171. SOLO ERA UN PREGUNTA INOCENTE 2

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