NARRADORA
Abrió más las piernas y se aferró al marco de la ventana, clavando las garras en la madera, resistiendo el martilleo del enorme macho inclinado detrás de ella.
Su cabello fue agarrado en un puño, controlada, su espalda se arqueaba y sus nalgas chocaban rítmicamente contra el duro abdomen contraído.
Drakkar y Khalum estaban más salvajes que nunca, dominándolas por completo, haciéndoles el amor de pie y contra la ventana abierta.
Lyra y Aztoria se rindieron a ellos mientras se dejaban montar bajo el cielo como testigo.
“Yo, Drakkar, solo un salvaje ignorante de la selva, suplico a la mujer que amo que me acepte a pesar de no tener nada... Lyra, mi vida o mi muerte están en tus manos… el Corazón de la Bestia solo puede pertenecerte a tí”
En medio del torbellino de pasiones, Lyra escuchó las palabras más hermosas del universo.
Los sentimientos sinceros de Drakkar y Khalum se colaron como un vendaval entrelazándose con su alma.
Con las lágrimas empañando los ojos de plata, aceptó su propuesta de emparejamiento.
“Yo te acepto, mi amado lobo. Te daré tanto amor que jamás te vas a arrepentir de haberme escogido.”
Sellando su amor, Lyra sintió cómo el poderoso cuerpo de su hombre se pegó a su espalda.
La caliente lengua lamió su nuca con deleite y tembló bajo los implacables envites de Drakkar.
Una enorme mano cubrió su boca para acallar sus gritos excitados al ser mordida profundamente en la nuca.
Los caninos se hundieron en su suave piel, imprimiendo el sello del Khalum, atando sus corazones de una manera que nadie podría separar jamás.
Las pupilas de Lyra brillaron reflejando la luz de la Diosa, que iluminó con destellos hermosos sobre ellos, y parecía darles su bendición.
Mientras vibraba con un potente orgasmo; la nebulosa de placer nublaba sus sentidos.
La voz de Khalum resonaba en su mente, diciéndole cuánto la amaba, que ella era la creación más perfecta, su regalo ideal.
“Yo también te amo con locura, mi lobo salvaje… tú eres mío, desde la primera vez que te vi…”
El dulce aroma de la sangre ancestral tentó su olfato, abrió la boca y tomó de la fortaleza de su hombre.
Su cuerpo se balanceó dos o tres veces más hasta que sintió el gruñido feroz de su mate en su espalda, lamiendo sin cesar la marca.
—Ggrgggrr —Drakkar estaba en las nubes.
Metió su polla hasta las profundidades de esa deliciosa vagina vibrando a su alrededor.
Sus testículos palpitaban, expulsando su carga ardiente que llenó con fuerza el interior de su Lyra.
El deseo instintivo de preñarla con sus cachorros llenó su mente, y con eso vino el grueso y demoledor nudo.
El quejido de su mujer no tardó en llegar, y Drakkar pasó del éxtasis a la preocupación.
“Nena, voy a cargarte.”
“Drakkar, espera… ahh, ¡diantres! ¡¿Hasta cuándo va a engrosarse?!”
Lyra estaba sudando frío. Deseo y dolor, lujuria y molestia.
—Abre más las piernas, mi amor… más… más, Lyra…
—¡Voy a caerme, nene!
—Yo te sostengo… nunca te dejaré caer…
Drakkar le besó el cuello, agachándose con ella.
La situación podía parecer hasta una comedia.
Los muslos de Lyra completamente separados, en cuclillas, liberando la presión, hasta que fue sentada sobre Drakkar en el suelo.
Líquidos turbios y blancos se escapaban de su punto de unión, la "rosa" estaba abierta en toda su extensión, atravesada por un grueso nudo enrojecido.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: El Rey Lycan y su Oscura Tentación
Alguien puede ayudar con este problema de no poder desbloquear los capítulos!...
No puedo desbloquear Moras capitulea y tanto monedas!...