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Inalcanzable: Mi esposa ya no me ama romance Capítulo 161

Vania vio regresar a su hija, cenó con ella y jugaron un rato.

Hugo estuvo presente todo el tiempo, pero casi no habló.

En los momentos de silencio, de vez en cuando fijaba la mirada en madre e hija.

Parecía pensativo.

Vania, por su parte, mantenía cierta actitud a la defensiva.

En cinco años, Hugo apenas había convivido con ellas, y Luna no le tenía cariño.

Su presencia o ausencia no marcaba ninguna diferencia.

Sin llegar a estar ni diez minutos con ellas, Hugo subió las escaleras en completo silencio.

Solo Marta, la empleada, notaba que el señor de la casa volvía cada vez con más frecuencia y más temprano.

Antes, nunca llegaba antes de la madrugada.

Mucho menos iba a recoger a la niña al kínder.

A Vania no le importó en absoluto la actitud de Hugo.

Esperó a que Luna se durmiera, con la mente ocupada por la preocupación hacia Natalia.

Antes de que pudiera llamarla, le llegó una notificación bancaria a su celular.

Un depósito de medio millón de pesos.

Enseguida le llegó un mensaje de Yago Leal.

—Es el pago por tu trabajo, lo que te prometí. Mañana hay una importante conferencia de tecnología de la información. Me encantaría que asistieras. Quiero pedirte consejo sobre algunos temas técnicos.

Vania iba a rechazarlo, pero él ya le había pagado.

Yago sabía jugar sus cartas; con ese adelanto, la dejaba sin excusas.

Tras dudar un par de segundos, Vania le respondió con un simple «De acuerdo».

Cuando intentó llamar a Natalia de nuevo, el teléfono estaba apagado.

Era muy tarde, y con Hugo en casa, no podía salir.

Tendría que descansar y esperar al amanecer para ver qué le había pasado.

A altas horas de la noche.

Rodrigo había llamado por trigésima séptima vez, y el teléfono de Natalia seguía apagado.

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