Cristina, de pie entre el público, deseaba subir al escenario y estrangular a Vanessa.
Vanessa prácticamente la estaba echando a los leones. Si Cristina daba la cara, equivaldría a admitir ante todos que estaba presente y que probablemente ella era la autora intelectual detrás de la estupidez que Vanessa estaba cometiendo.
—Señor Leal —dijo Vanessa—, no tengo nada en contra de nadie en particular, solo en contra de las trepadoras. La directora que mencioné sabe perfectamente a quién me refiero. Esta señorita, Vania Zapata, era una simple secretaria en el departamento de presidencia de Corporativo Alba. Trabajó cinco años sin lograr nada, sin hacer ninguna contribución sobresaliente a la empresa. También me gustaría preguntarles a todos ustedes: ¿es posible que alguien que no hizo absolutamente nada durante cinco años, de repente, en menos de un año, se convierta en una eminencia en el círculo de expertos en inteligencia artificial? Sin ir más lejos, les pregunto a los presentes: ¿qué probabilidades creen que hay de que eso sea cierto?
Vania estaba de pie junto a Yago Leal, sintiéndose un poco desconcertada.
Consideraba que Cristina, habiendo llegado hasta donde estaba robando sus logros, no sería tan estúpida como para permitir que alguien como Vanessa subiera al escenario a montar semejante teatrito.
—No le hagas caso, sin importar lo que diga —murmuró Yago.
Él estaba dispuesto a defender a Vania a muerte.
—No te preocupes —respondió ella—. De hecho, tengo mucha curiosidad por saber qué va a decir a continuación.
Yago también miró a Vanessa. Había que admitir que sus palabras sonaban bastante convincentes para el público.
Dante Yépez se acercó al Comisionado Zúñiga, temiendo que las palabras de Vanessa lo hicieran dudar. Pero antes de que pudiera hablar, Saúl Zúñiga se le adelantó.
—Papá, esta mujer debe tener problemas en la cabeza. Yo mismo le he consultado muchas dudas a la directora Zapata en la base, y su nivel, tanto desde el punto de vista teórico como práctico, es impecable. El director Yépez también estaba ahí; de hecho, me comentó que la directora Zapata fue quien programó el sistema de los aviones de combate y que ella misma dirigió las pruebas con los ingenieros de alto nivel. Esa mujer solo está diciendo tonterías...
Saúl no había terminado de hablar cuando el Comisionado Zúñiga lo interrumpió con una risita.
—Muchacho tonto, ¿por qué te alteras tanto? Están hablando de la directora Zapata, no de tu novia. Mírate, qué preocupado estás.
Dante se quedó atónito al escuchar eso. ¿Qué quería decir el Comisionado Zúñiga?
¿Cómo que no era la novia de Saúl y por qué lo decía con tanta alegría?
Valerio Sosa, naturalmente, captó las intenciones del Comisionado, y al Ministro Ximénez también le pareció un poco extraña la situación.
Dante se apresuró a añadir.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: Inalcanzable: Mi esposa ya no me ama
Debería dejar algo para uno ver mas...
Buenas tardes soy de Venezuela me encanta INALCANZABLE MI ESPOSA YA NO ME AMA, LÁSTIMA QUE DAN MUY POCO CAPITULO DESBLOQUEADO NO DAN PARA UNO GANAR PUNTO O BONO, YA QUE AQUI NO SE PUEDE ACCEDER PARA VER O PAGAR LOS CAPITULO...
Muy buena novela por favor más capitulos desbloqueados.gracias...
Los capítulos no salen completos aunque uno desbloquee, estoy pagando por desbloquear pero hay partes q faltan...