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LA DESECHADA MANDA romance Capítulo 1128

Patricio ya estaba en guardia y se apartó a la velocidad del rayo.

—Mi amor, veo que me extrañabas; si no, no estarías tan pendiente de mí.

—Ahórrate tus frases repugnantes. Tú fuiste quien trajo a Yara, y ahora se la entregas en bandeja de plata a Clemente. ¿Qué pasa? ¿Las alianzas entre ustedes solo pueden mantenerse usando mujeres de por medio?

Las palabras de Roxana fueron cortantes y directas, pero Patricio no pareció molestarse en lo absoluto.

—Si ya lo sabes todo, entonces debes suponer que esta no será una noche tranquila. Y si me atreví a venir, es porque tengo mis propias cartas bajo la manga. ¿Qué dices, preciosa? ¿Apostamos para ver quién sale ganando esta noche?

El rostro de Roxana se mantuvo impasible, irradiando un aura de desapego que dejaba claro que no toleraría juegos.

—¿Y por qué habría de apostar contigo?

—¿Tienes miedo?

—Me das pereza.

Al escuchar su respuesta, el azul en los ojos de Patricio pareció oscurecerse un poco.

Desde el balcón del segundo piso, Valeriano, que había estado buscando a Roxana, vio que Patricio la estaba acosando. Su mirada se volvió sombría y letal en un instante.

Apoyó las manos sobre el barandal y saltó directamente desde el segundo piso hacia el nivel inferior.

¡Patricio sintió al instante una ráfaga de peligro extremo cayendo sobre su cabeza!

Sin siquiera voltear a mirar, cruzó los brazos sobre su cabeza para bloquear la brutal patada descendente de Valeriano.

El impacto adormeció sus brazos al instante y lo obligó a retroceder dos pasos seguidos para no caer.

Valeriano aterrizó con una gracia impecable tras un giro en el aire, y de inmediato jaló a Roxana hacia su pecho para protegerla.

—¿Estás bien?

Roxana negó con la cabeza, manteniendo la calma.

—Estoy bien.

—¡Dios mío! ¿Ese no es Valeriano Sandoval? ¡Acaba de saltar desde el segundo piso!

—¡Santo cielo! ¡La forma en que protegió a esa chica fue increíblemente heroica! ¡Y esa mirada... desborda un magnetismo abrumador!

—¿O sea que se están peleando por ella? ¡Ay, qué envidia, esa chica sí que tiene suerte!

Gema apenas había logrado calmar la discusión entre Yara y la otra chica, cuando escuchó los murmullos de la multitud. Al darse la vuelta, vio a Valeriano defendiendo a Roxana.

Su expresión cambió drásticamente y caminó hacia ellos.

—Señor Solís, la familia Carrillo se siente muy honrada de que haya aceptado nuestra invitación. Pero si vino a causar problemas, me temo que le pediremos que se retire antes de tiempo.

Nuestro precio es solo 1/4 del de otros proveedores

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