Entrar Via

LA DESECHADA MANDA romance Capítulo 306

Alcira se regocijó por dentro, pero fingió molestia.

—Mamá, estábamos hablando de mi hermana, ¿por qué me metes a mí?

—Tu madre tiene razón. Eres dedicada y constante, y aunque tu salud es frágil, jamás te has rendido. Eres la chica más fuerte y valiente que conozco —dijo Cristián, mirándola con ternura, sin guardarse ningún halago.

—Ay, Cristián, no soy tan perfecta como dices —respondió Alcira con falsa modestia, aunque su corazón saltaba de alegría.

Por mucho que Roxana intentara llamar la atención, nunca podría arrebatarle el lugar que ocupaba en el corazón de Cristián.

Mientras allí el ambiente era de dulzura, en el resto de la sala la tensión se podía cortar con un cuchillo.

Las voces que cuestionaban a Roxana no cesaban. Algunos incluso sacaron a relucir escándalos internos de la Universidad del Sur, acusándola de aprovechar su posición para vengarse de Yara.

La presentadora, que no tenía idea de si Roxana era realmente la jueza misteriosa, vio que la situación empeoraba y le pidió ayuda al director por el auricular.

El director también estaba desesperado. Él solo se encargaba de la logística; los asuntos del jurado eran responsabilidad de Paula Rossi.

Al no poder comunicarse con ella, solo le quedó ordenarle a la presentadora que ganara tiempo.

Fue entonces cuando le pidió al equipo de cámaras que enfocara a Roxana.

En cuestión de segundos, su rostro inmaculado y hermoso apareció en la pantalla gigante.

—¡Qué belleza!

—¡No sabía que la jueza misteriosa fuera tan joven!

—¡Por Dios, tiene unos ojos increíbles! ¡Brillan como dos piedras preciosas negras!

Al ver que la atención se desviaba hacia el físico de Roxana, Yara decidió intervenir.

Su voz temblaba, llena de una tristeza profunda.

Nuestro precio es solo 1/4 del de otros proveedores

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: LA DESECHADA MANDA