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LA DESECHADA MANDA romance Capítulo 739

A pesar de que la Universidad de Veridia impuso una estricta ley del silencio sobre los eventos de la competencia, el hecho de que Gisela y dos alumnos hubieran sido envenenados de maneras tan espantosas era imposible de ocultar por completo entre los estudiantes.

Alguien intentó abrir un debate en un grupo de chat, pero en cuanto mencionaron la palabra «veneno», el grupo fue eliminado instantáneamente.

Y ni hablar de las redes sociales o las plataformas de videos.

Todo contenido relacionado con lo sucedido fue bloqueado al instante.

Gracias a esta intervención tajante, el pánico generalizado logró contenerse.

Sin embargo, el nombre de Roxana se volvió legendario de la noche a la mañana.

La noticia de que ella era la famosa genia de la música, y a la vez la misteriosa discípula de la Maestra Vera, corrió como la pólvora en los círculos académicos de élite. Muy pronto, todas las universidades prestigiosas pusieron sus ojos en este talento sin igual, utilizando todos sus contactos para intentar reclutarla.

En una oficina, Don Abelardo y Don Fausto discutían acaloradamente, rojos de la rabia.

Don Abelardo aseguraba que Roxana debía ir a la Universidad Nacional de Medicina o a la Universidad de Quetzal, argumentando que sus instalaciones y su nivel eran muy superiores. Pero Don Fausto se negaba a dar el brazo a torcer, afirmando que el departamento de medicina de la Universidad de Veridia era un programa estrella y que su lugar estaba con ellos.

Estaban a punto de llegar a los golpes cuando comenzaron a recibir llamadas incesantes de personas intentando averiguar cómo reclutar a Roxana.

Ante la invasión de extraños, ambos olvidaron su pelea y formaron un frente unido, rechazando cada llamada con la excusa de «no saber nada al respecto».

Así, lograron bloquear a todos los cazatalentos.

Roxana, completamente ajena a esta guerra, estaba encerrada en su habitación estudiando los videos de seguridad que la universidad le había proporcionado.

Había muchas cámaras, y como el auditorio era enorme, lo revisaba con sumo cuidado.

En el tercer repaso, finalmente localizó el asiento de la Chica de Pelo Corto.

Estaba a punto de hacer zoom a la imagen cuando escuchó que llamaban a la puerta.

—Señorita Roxana, disculpe la interrupción.

Reconociendo la voz de Agustina, cerró su computadora y preguntó con tono neutro:

—Por nada. Solo pensaba en lo sana y fuerte que se ve.

Agustina no estaba segura de si era una observación casual o si sospechaba de ella, así que respondió con cuidado:

—Desde joven estoy acostumbrada al trabajo duro. Y hace apenas un par de años me pasaba persiguiendo a mis nietos por el campo, así que mi resistencia es mejor que la de otras abuelas. Aunque ya no es lo mismo que antes; en mi juventud un resfriado se me quitaba en un día, y ahora esta tos me ha durado bastante.

Para darle más credibilidad, soltó un par de toses profundas.

—Debe tener mucho cuidado entonces, si no se siente bien, intente descansar más.

Agustina pensó que Roxana estaba siendo considerada y le agradeció de inmediato.

—Muchas gracias, señorita.

—No hay de qué —replicó Roxana con una sonrisa helada—. Me preocupa que no esté bien curada y termine contagiando a los demás. Teniendo en cuenta la cantidad de cosas que hay que hacer aquí, si nos enferma a todos, ¿quién se encargará de la casa?

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