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LA DESECHADA MANDA romance Capítulo 967

Al otro lado del lago artificial, se alzaba una imponente villa. Aunque en ese momento todas las luces estaban apagadas, Roxana sabía que había alguien ahí.

Porque en el instante en que giró la cabeza, alcanzó a ver el rápido destello de una lente.

Probablemente unos binoculares.

Retiró la mirada y le preguntó a la empleada:

—¿Sabes a quién pertenece esa casa?

La mujer negó con la cabeza.

—No estoy segura. Antes estaba vacía, pero escuché que la vendieron hace poco. Nadie ha visto al comprador. Tal vez el tío Bernardo sepa.

Roxana asintió.

—Entiendo.

La empleada no pudo evitar voltear a ver hacia donde había quedado Yara.

—Señorita Roxana, ¿de verdad la vamos a dejar ahí? ¿Y si se queja con el señor Bernardo y nos metemos en problemas?

—No te preocupes. No se atreverá.

Una persona tan egoísta como Yara le tenía terror a la muerte.

Yara, por su parte, intentó ponerse de pie apoyándose en las manos, pero el dolor punzante en la pierna la hizo caer de sentón varias veces.

Después del tercer intento, la delicada tela de su vestido terminó hecha jirones por la fricción contra el suelo.

Era un vestido que le había costado una fortuna, y ahora estaba arruinado para siempre.

Furiosa, golpeó la tierra con los puños mientras gritaba insultos al aire.

—¡Perra! ¡Maldita perra!

—¡Destruir mis zapatos de cien mil pesos no fue suficiente, también me arruinaste un vestido carísimo!

—¡Roxana, juro que me las vas a pagar!

Después de un buen rato maldiciendo para desahogarse, finalmente logró ponerse en pie y, cojeando lastimosamente, emprendió el regreso.

Mientras tanto, en la villa al otro lado del lago.

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