~ALESSIA~
Honestamente, me resultaba extraño entrar al despacho de Maksim y no sentir que estaba invadiendo un territorio donde solamente los hombres podían decidir cosas importantes.
Porque antes era exactamente así.
En un principio, él jamás me habría permitido sentarme en una reunión de negocios. Mucho menos opinar. Igual a los hombres del Consejo de la mafia Cardinale, solo me permitían participar y opinar porque era la hija de mi padre, de lo contrario... Me habrían cortado la cabeza.
Pero ahora con Maksim era distinto. Él mismo se estaba encargando de demostrarlo.
Artem estaba sentado frente al escritorio revisando varios documentos mientras Maksim permanecía recostado ligeramente contra el borde del mueble, con las mangas de la camisa recogidas hasta los antebrazos y una expresión concentrada que lo hacía ver como un hombre de negocios.
Yo estaba sentada a su lado.
No detrás. No apartada.
A su lado.
Y la diferencia tenía muchísimo peso.
Artem pasó una hoja y habló:
—Queremos hacer negocios con los turcos y para ello necesitamos usar territorio Cardinale para mover la mercancía hacia el puerto.
Mis ojos se levantaron inmediatamente hacia él.
—¿Qué clase de mercancía?
—Armas, opio y heroína —respondió Maksim antes que Artem—. Queremos moverlo discretamente y consideramos que la zona controlada por tu familia es menos vigilada ahora mismo.
Fruncí apenas el ceño.
—Eso no significa que podamos dejar pasar cualquier cosa por allí.
Maksim me miró directamente, esperando mi opinión. Y m****a. Se sentía raro que realmente la quisiera.
Artem apoyó los codos sobre las piernas.
—¿Tú qué harías?
Crucé lentamente una pierna sobre la otra mientras analizaba la situación.
—Primero, no aceptaría el trato completo de inmediato.
Ambos siguieron escuchándome atentamente.
—Los turcos son útiles, pero también oportunistas. Si les abrimos completamente las puertas de territorio Cardinale desde el principio, van a creer que tienen más poder del que realmente poseen.
Maksim sonrió apenas. Como si ya esperara exactamente esa respuesta.
—Entonces —continué—, lo inteligente sería permitirles solamente una operación pequeña primero. Una prueba.
Artem asintió lentamente.
—¿Para medirlos?
—Para medirlos y para recordarles quién tiene el control... nosotros.
Maksim soltó una risa baja.
—Me gusta cómo piensa mi esposa.
Lo ignoré deliberadamente aunque sentí el calor subirme apenas por el cuello.
Artem me señaló ligeramente con la cabeza.
—Continúa.
—Si cumplen correctamente, entonces se negocia algo más grande. Pero bajo nuestras condiciones, no las suyas. Además quiero hombres nuestros supervisando cada movimiento. Nada entra o sale sin que sepamos exactamente qué están haciendo.
Maksim asintió lentamente.
—Exactamente lo mismo pensé.
Lo miré de reojo.
—¿Ah, sí?
—Sí. Por eso pregunté tu opinión. Quería ver si llegabas a la misma conclusión.
Artem soltó una carcajada.
—Dios mío. Parece orgulloso.
—Cállate —gruñó Maksim sin siquiera mirarlo.
Pero seguía viéndose satisfecho. Mucho.
Artem volvió a revisar los documentos antes de cambiar de tema.
—Ahora respecto a Petrov…
El ambiente cambió inmediatamente. Volviéndose más frío y peligroso.
Maksim apoyó ambas manos sobre el escritorio.
—Nuestros hombres siguen rastreando movimientos en Moscú. Leonid está moviendo recursos demasiado rápido y eso significa que ya sospecha que los estamos vigilando.
Mi mandíbula se tensó apenas al escuchar ese nombre.
—¿Han encontrado algo nuevo?
Artem negó.
—Todavía no una ubicación exacta, pero sí varios refugios posibles.
—Entonces ese tal Leonid ya está preparándose para una guerra —murmuré.
Maksim giró apenas la cabeza hacia mí.
—Sí.
—¿Y tú?
Sonrió lentamente. Una sonrisa peligrosa que aparecía antes de la violencia.
—Yo llevo preparándome toda mi vida para una guerra.
Maldición.
Entendía perfectamente por qué hombres como Artem lo seguían ciegamente. Había algo brutalmente magnético en la seguridad de Maksim Volkov.

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Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: LA GORDITA QUE DOMÓ A UN MAFIOSO
Que pasa q no se puede desbloquear las páginas contando con monedas ???? Sean serios y no sinvergüenzas Si alguien quiere seguir leyendo este libro vean estos mensajes y no caigan en esta estafa porque no se puede leer aunque se allá pagado...
No puedo desbloquear los capítulos y tengo saldo, ayudenme !!!...
No puedo desbloquear los capítulos y si cuento con saldo, ayuda!!!...