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La Noche que Dejé de Esperarte romance Capítulo 903

Benjamín se quedó en la casa de la abuela durante siete días completos.

Los papeles del divorcio permanecían sobre el escritorio de Josefina. Ella pasaba los días entrenando, mejorando su agilidad y fuerza, aferrándose a cualquier posibilidad para asegurar su propia supervivencia.

Lorena también había empezado a practicar tiro. Después de lo ocurrido en el balneario de Sierra del Lago, se dio cuenta de que era demasiado inútil y que debía aprender alguna habilidad para defenderse.

Durante esos días, combinaba la práctica de tiro con sesiones de masajes para aliviar el dolor en los brazos y hombros.

Tras una semana, no pudo evitar quejarse.

—¿Es que ese hombre se va a quedar escondido como un cobarde? ¿Piensa quedarse en casa de tu abuela para siempre?

Josefina dejó el arma a un lado, tomó un trago de agua y respondió:

—Tarde o temprano tendrá que volver y dar la cara.

Lorena negó con la cabeza, suspiró y volvió a su práctica.

Josefina también entrenaba combate cuerpo a cuerpo con Felipe. En poco tiempo, había logrado un progreso notable.

Felipe la vio empapada en sudor y no pudo evitar elogiarla.

—Tienes muy buena resistencia física y eres rápida de mente. Lástima que empezaste un poco tarde; si hubieras entrenado desde hace unos años, serías mucho más ágil que ahora.

Josefina se sentó en el suelo, respirando agitadamente. Sonrió y le preguntó:

—Pero, ¿es suficiente para salvarme el pellejo?

Felipe lo pensó por un momento.

—Contra tres matones promedio, no tendrías problemas.

A Josefina se le iluminaron los ojos.

—Entonces, ¿puedo enfrentarme a algunos de los guardaespaldas?

Felipe asintió.

—¡Claro! Eso te dará experiencia en combate real, te será muy útil.

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