—¡Suéltenme! ¡Mamá! ¡Mamá, ayúdame!
En ese preciso instante, los guardaespaldas sacaron a Carlota a la fuerza.
Blanca y la niñera corrieron tras ellos para detenerlos, pero uno de los matones las empujó, tirándolas al suelo sin el menor esfuerzo.
Floriana se abalanzó desesperada para arrebatarles a su hija, pero el hombre la empujó con brutalidad, haciéndola caer pesadamente contra el pavimento.
Algunos vecinos que presenciaban la escena no pudieron contenerse.
—Oigan, van a traumar a la niña. ¡Cálmense y hablen las cosas como gente civilizada!
—¡Yo no tengo nada que hablar con esta mujer! —espetó Mónica Prado, apresurando a los guardaespaldas para que se llevaran a la niña.
Pero justo al llegar a la puerta, alguien les cortó el paso.
—¡Suelten a la niña ahora mismo!
Era Víctor. Parecía haber corrido hasta allí, pues aún le costaba recuperar el aliento.
—¡¿Qué carajos creen que están haciendo?! ¡Venir a plena luz del día a robarse a una niña de la casa de la familia Crespo! ¡¿Tienen ganas de morirse o qué?!
Al ver que el matón no soltaba a la pequeña, Víctor se le fue encima a golpes.
—¡Papá! ¡Papi, ayúdame!
Carlota se estiró llorando y se aferró al cuello de Víctor, pateando con todas sus fuerzas al hombre que la sostenía. Víctor logró atraparla y, sin dudarlo, le soltó una patada certera al guardaespaldas, apuntando directo a donde más duele.
El tipo se dobló de dolor y la soltó al instante. Víctor abrazó a Carlota protectoramente y retrocedió un par de pasos.
Cuando el segundo matón intentó acercarse, Víctor le lanzó una mirada fulminante.
—¡Piénsalo bien antes de meterte conmigo!
El hombre se detuvo en seco. La verdad es que no le convenía; la familia Prado estaba en la ruina y ya ni siquiera tenían para pagarles el sueldo completo. Ganarse de enemigo a los Crespo por hacerles un favor a los Prado era una sentencia de muerte que no podía permitirse.
—¡¿Qué hacen ahí parados como idiotas?! ¡Recuperen a mi nieta! —les gritó Mónica a los guardaespaldas.


VERIFYCAPTCHA_LABEL
Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: La Otra Esposa de mi Marido
Porque no me deja seguir leyendo, compre monedas y cuando llego al 608, ya no me deja...