Entrar Via

La Otra Esposa de mi Marido romance Capítulo 289

Isabella se quitó el vestido de novia y se puso un elegante vestido de encaje color vino tinto. Se recogió el cabello en un moño bajo, se puso unos aretes de perlas y un maquillaje discreto. Se veía refinada, serena y conmovedora.

Pero en ese momento, estaba golpeando a alguien. Sus tacones altos eran sus armas, sus delicadas manos eran martillos y su hermoso rostro reflejaba una ferocidad implacable. Patada tras patada, puñetazo tras puñetazo, cada golpe daba en el blanco.

Gabriel dejó de llorar y comenzó a gritar de dolor.

—¡Bella, ah! ¡No me pegues más!

—¡Vine a disculparme contigo! ¡Ah!

—¡Por favor, perdóname!

Isabella no decía nada, simplemente trataba a Gabriel como un saco de boxeo, descargando su furia sin piedad.

Otilia intentó acercarse para ayudar a Gabriel, pero una sola mirada de Isabella la detuvo en seco. No se atrevió a dar un paso más. Sin embargo, tampoco podía quedarse viendo cómo golpeaban a Gabriel, así que decidió salir a pedir ayuda. Al darse la vuelta, se encontró con que Jairo estaba parado allí.

Él sostenía un cigarrillo entre los labios y observaba a Isabella con gran interés, como si en lugar de estar golpeando a alguien, estuviera bailando. Y él, simplemente, estuviera disfrutando de un espectáculo maravilloso.

¿Era esto normal?

Los gritos de Gabriel eran tan fuertes que finalmente atrajeron ayuda.

Raúl llegó corriendo a la puerta y vio a su hijo en el suelo, incapaz de levantarse, suplicando clemencia mientras Isabella seguía golpeándolo. ¡Era un completo abuso!

—Señor Crespo, es cierto que ha habido algunos malentendidos entre nosotros y su esposa, pero por más graves que sean, no debería llegar a los golpes. ¡Por favor, pídale que se detenga! —dijo Raúl, desesperado.

Jairo dio una calada profunda a su cigarrillo y luego exhaló el humo lentamente.

—¿Acaso crees que no sé nada de lo que pasó? —Jairo lo miró de reojo.

Esa mirada fue tan fría que Raúl sintió un escalofrío.

¿Así que él sabía todo lo que le habían hecho a Isabella?

¡Lo sabía todo!

A Raúl se le cortó la respiración. En Nublario, nadie se atrevía a ofender a Jairo. Nadie. Mucho menos la familia Ibáñez, que dependía de la generosidad del Grupo Crespo para sobrevivir. Pero ahora, esa generosidad parecía haberse acabado.

No solo se había acabado, sino que, si se enojaba, podría destruir todo lo que tenían.

Capítulo 289 1

Capítulo 289 2

Verify captcha to read the content.VERIFYCAPTCHA_LABEL

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: La Otra Esposa de mi Marido