Jairo esbozó una media sonrisa; ¡parecía estar de buen humor!
—¡Di algo, hombre!
Ignacio contuvo la risa y dijo:
—Claro que puedes contestar, ¿pero estás seguro de que quieres ponerte a discutir con una mujer?
—Yo...
—¿O vas a aceptar ir a pelear con ella?
—¿No creerás que voy a perder contra ella?
—¿Y qué pasa si ganas?
Facundo abrió los ojos como platos. Seguro ganaba, y si ganaba, pues ganaba. A lo mucho dirían que le pegó a una mujer, pero... ¡él era la víctima aquí!
Con lo brava que era Isabella, ¡ni siquiera contaba como mujer!
—Para ser claros, lo que no superas es que Floriana se acostara con otro hombre y tuviera una hija de él, ¿verdad? Pero Facundo, no se te olvide: ¡el primero que puso el cuerno fuiste tú! ¡Tú te enredaste primero con la tal Esther y le rompiste el corazón a Floriana, por eso ella hizo lo que hizo! Y en cuanto a la niña, ¿por qué no vas al hospital a checarte? ¿Cómo es que Floriana quedó embarazada de ese hombre en una sola noche, pero contigo en tres años de matrimonio no pegó ni una? ¿No será que el que no funciona eres tú?
Facundo ya estaba al límite, pero esa frase lo hizo explotar.
—Isabella, tú... tú... ¡repite eso!
—¡Dije que eres un inútil!
—Tú... ¡¿te quieres morir, verdad?!
—¡Pues ven a buscarme, aquí te espero!
—¡Voy para allá ahorita mismo!
—¡Si no vienes eres un sacatón!
Ella colgó primero y le envió una ubicación, añadiendo una provocación: [Puedes traer a tus amigos si quieres].
Facundo estaba ciego de la ira y le empujó el celular a Jairo.
—Si no voy, ¿con qué cara voy a andar en el medio?
—Si no vas, nadie se entera. Si vas, ahí sí es cuando ya no vas a tener cara para andar en ningún lado —intervino Thiago, tratando de calmar a Facundo para que no terminara peleado con Jairo por golpear a Isabella.

VERIFYCAPTCHA_LABEL
Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: La Otra Esposa de mi Marido
Porque no me deja seguir leyendo, compre monedas y cuando llego al 608, ya no me deja...