—Admito que estos últimos días he hecho muchas cosas por impulso, pero no volverá a pasar —dijo Facundo—. Floriana y yo ya nos reconciliamos. Haré que Grupo Prado se retire, y nuestras empresas podrán seguir colaborando en el futuro.
Jairo soltó una carcajada cargada de desprecio.
—¡Eres un maldito infeliz! Te lo dejo muy claro: ¡Grupo Crespo va a hundir a tu Grupo Prado! ¡Ya lo verás!
Dicho esto, Jairo dio media vuelta y salió del lugar a zancadas.
Thiago lo siguió un par de pasos antes de regresar a toda prisa con su amigo.
—Facu, no me digas que de verdad mandaste a alguien a atropellar a Víctor.
Facundo tomó una servilleta para limpiarse la comisura de la boca.
—Sabía lo que hacía.
—¿A eso le llamas saber lo que hacías?
Thiago sentía que la cabeza le iba a estallar.
—¡Jairo es súper protector con su familia! ¡Meterte con su sangre es mucho peor que haberte metido con él! ¡Híjole, qué estabas pensando! ¡Cómo te atreviste!
Facundo cerró los ojos un instante.
—No tenía otra salida.
—¡Es que... ya ni sé qué decirte!
—Ya no me regañes. Mejor fíjate con Ignacio cómo calmar a Jairo. No quiero pelear con él; si nos destruimos entre los dos, nadie sale ganando.
—¡Ah! Ahorita sí muy conciliador, pero me temo que ya es demasiado tarde para eso.
Floriana fue a reunirse con el director Suárez. Él estaba preparando una película y quería que ella fuera la protagonista.
Floriana le dio una leída rápida al guion; la historia era bastante sólida y el personaje principal le quedaba perfecto. Era una excelente oportunidad para dar el gran salto a la pantalla grande; seguramente la película sería todo un éxito.
—Señorita Sánchez, revise el guion. Si hay algo que no le convence, podemos ajustarlo sin problema.
Floriana esbozó una sonrisa.
—La película la está financiando Facundo, ¿no es así?


VERIFYCAPTCHA_LABEL
Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: La Otra Esposa de mi Marido
Porque no me deja seguir leyendo, compre monedas y cuando llego al 608, ya no me deja...