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La Traición en Vísperas de la Boda romance Capítulo 1233

—¿Tú qué opinas, señorita Calvo?

Jimena asintió calmadamente, en señal de acuerdo con la perspectiva de Eliana.

Eliana, todavía agarrada de su brazo, agregó con una sonrisa:

—Si a la señorita Calvo no le gusta el caballo negro del señor Núñez, por allá tenemos uno mucho más dócil. ¿Te llevo a verlo?

Jimena no respondió de inmediato, sino que echó un vistazo a Federico, que estaba a un lado.

Federico se encontraba charlando con Moisés mientras le acariciaba el hocico a su caballo negro, así que no se dio cuenta de que ella lo miraba.

Eliana dio un paso hacia el ángulo de visión de Jimena, bloqueándole la vista.

—Vamos, señorita Calvo.

Jimena asintió:

—Te lo agradezco, señorita Eliana.

Eliana se mostró radiante y con una actitud muy cercana:

—¡Ay, no tienes nada que agradecerme!

La mirada de Jimena seguía serena.

Cuando Federico finalmente volteó a buscar a Jimena, ella y Eliana ya se habían alejado.

Eliana caminaba por delante, adentrándose más en la zona de los establos.

—Señorita Calvo, de todas las acompañantes que ha traído el señor Núñez, eres la que más me agrada. Me caes muy bien, por eso me gustaría ser tu amiga.

Jimena no dijo nada, simplemente mantuvo la vista al frente, ignorando el comentario de Eliana.

Eliana al instante se tapó la boca con la mano, fingiendo arrepentimiento, y se disculpó:

—Qué pena, señorita Calvo. ¿Metí la pata? Obviamente tú no eres igual que las otras que han estado con él, no debí compararlas contigo.

Jimena conservó un semblante relajado y respondió con tranquilidad:

—No hay ninguna diferencia. Todas somos pasajeras en su vida, ninguna es más importante que la otra.

Eliana rio con algo de incomodidad y comentó:

—Vaya que la señorita Calvo tiene las cosas muy claras.

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