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La Traición en Vísperas de la Boda romance Capítulo 1319

Al notar la mirada de horror de Violeta y escuchar el escándalo detrás de ella, Jimena giró enseguida y vio a Federico desmayado.

Con el ceño fruncido y un destello de auténtico pánico en los ojos, caminó rápidamente hacia él.

El personal del hotel no tardó en llamar a una ambulancia.

Violeta seguía de cerca a la ambulancia en su auto, mirando a Jimena, quien iba en el asiento del copiloto con expresión sumamente seria. Violeta soltó con temor:

—Señorita Calvo... ¿acaso el señor Núñez se desmayó del puro coraje por lo que hice?

—¿Cree que si la familia Núñez se entera de esto, nos echen a la calle a las dos?

Violeta de verdad creía que esta vez sí la había regado en grande.

Jimena se sobó la frente y habló con voz ronca:

—No pienses tonterías.

Violeta se mordió el labio con fuerza; le resultaba imposible no pensarlo.

La culpa la carcomía por estar arrastrando a Jimena en su problema.

—Si la familia Núñez busca una culpable, me haré responsable de absolutamente todo. Yo...

Jimena volvió a arrugar la frente y la interrumpió tajante:

—Silencio, por favor.

Violeta se tuvo que tragar las palabras de inmediato al ver la desesperación en los ojos de su jefa.

Cerró la boca y prefirió concentrar la vista en el camino.

Al llegar al hospital.

Acomodaron a Federico en una habitación.

Para cuando Jimena terminó de arreglar el papeleo y entró a verlo, él ya había despertado.

Al notar que Jimena cruzaba la puerta, él le quitó la mirada de encima y se dedicó a ver por la ventana.

Violeta, que entraba detrás con sumo cuidado, al verlo en esa actitud pensó de inmediato:

«El señor Núñez de verdad parece un niño chiquito haciendo su berrinche».

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