—¿Entonces qué hacemos? ¿Nos van a cobrar el dinero?
Frida hizo una mueca de desesperación y dijo apresuradamente:
—No podemos dejar que nos cobren. Josefina, vámonos del país. Vámonos ahorita mismo.
—¿No era ese nuestro plan desde antes?
Josefina escuchó y apretó el celular con fuerza, quedándose callada un largo rato.
Le había costado mucho trabajo llegar a estar al lado de Benjamín, convertirse en su colega separada solo por una pared, conviviendo con él día y noche.
No quería irse así como así.
Era demasiado injusto para ella.
—Mamá, vete tú primero. Yo te alcanzo después.
—Si desaparecemos las dos de golpe, solo haremos que sospechen más. Además, ese dinero no lo puedes transferir todo de un jalón. Yo me quedaré aquí viendo cómo vender las joyas que guardaste antes, cambiaré todo a efectivo y luego te busco.
Frida asintió al escuchar el plan de Josefina y dijo de inmediato:
—Está bien.
—Yo te compro el boleto de avión, vete ya —dijo Josefina.
Frida aceptó sin dudar.
Josefina le reservó el vuelo más próximo para salir del país ese mismo día.
Además, le planeó la ruta a Frida.
Frida estaba tan aturdida por el coraje que le hizo pasar Rebeca en la fiesta que no tenía capacidad para pensar, así que siguió las instrucciones de Josefina al pie de la letra.
Ahora Frida se sentía increíblemente afortunada de no haber optado por abandonar completamente a Josefina en el pasado.
En los momentos críticos, su propia hija era la única en quien podía confiar.
***
Al día siguiente de que Frida se fuera del país.
Josefina fue a buscar a Benjamín.
La actitud de Benjamín hacia Josefina ya no tenía ni rastro del cariño de antes.


VERIFYCAPTCHA_LABEL
Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: La Traición en Vísperas de la Boda
Me gustaría saber cuántos capítulos faltan y cuando los publicará...