CAPITULO 49
Chillo del dolor al sentir como mi madre pasa un algodón con alcohol para desinfectar la herida que Thomas me dejó por el guantazo que me dio. Ahora estoy a salvo en casa de Miguel, desde aquí puedo escuchar los gritos de auxilio por parte de mi ex novio y por ahora solo puedo sonreír porque todo esto no es ni la quinta parte de lo que mi familia le hará pagar por lo que me hizo. Mía, acaricia delicadamente la punta de mi nariz mientras que yo la arrugo un poco al recibir sus toques. Bajo la cabeza y no puedo evitar pensar en qué estuve a nada de perderlo todo realmente. Jessica y su padre han perdido completamente los estribos. ¿Hasta donde puede llegar la dignidad de una mujer? Para la heredera de los hoteles Clark quizás esta era la única forma de tener el amor de Sergei, sin saber que amarte a ti primero está sobre todas las cosas y por encima de cualquier persona.
Ella sencillamente cuando fue rechazada, se hubiese marchado con su frente en alto, pero lo único que hizo fue destruirlo todo al saber que no podía tenerlo. Gabrielle me pasa una vaso de cristal con agua y mi bote de pastillas; ya que con todo esto mis emociones están a flor de piel y es mejor prevenirme una futura crisis. Papá asoma su cabeza por el marco de la puerta de la habitación de la abuela y sonrío al notar la sangre salpicada en su rostro—El carnicero, me dicen…—Las sonoras carcajadas de Akim Smirnov llenan el vacío del lugar. Me pongo en pie porque creo que no es hora de perder el tiempo, mañana será la ceremonia en la Torre Clark y aunque esto me cueste la vida, debo salvarlo a él.
—¿Estás segura de esto, bebé?—la pregunta de mi padre empieza a darme vueltas en la cabeza. Cierro mis ojos recordando las veces en que Sergei me salvó a mí y aunque en ninguna estuvo en riesgo mi vida, podríamos decir que fui salvada de mi propia existencia. Antes de él sentía que nada en mi propio mundo tenía sentido pero durante mi tiempo a su lado me di cuenta que gracias a su amor todo valía la pena. Asiento con la cabeza una y otra vez hasta que mamá me pide que me detenga. Me levanto del borde de la cama con mi rostro adolorido y con las ganas de quitarle lo que me pertenece a es a maldita mujer.
Logan camina a mi lado y ambos compartimos mirada cuando me pasa un bate de béisbol, el tío Izan niega por las acciones de su único hijo, pero ambos llevamos la sangre Smirnov por nuestros venas y nada nos detiene. El abuelo Miguel abre la puerta en donde tienen a Thomas, debo morderme la mejilla interna al ver como lo han dejado los hombres de mi familia, pero él sigue en su misma posición de no decirnos nada. Elle me entrega un par de guantes de látex sintéticos y es allí donde después de todo lo ocurrido, el español vuelve a posar sus ojos sobre mí. La vida no es bella. Tú la haces bella y en este justo instante para que mi vida lo sea, necesito al italiano conmigo porque si no haré el al mundo arder hasta que alguien me lo entregue.
—Necesito toda la información donde involucre a Jessica Clark y a su padre con la mafia coreana…—Thomas ni siquiera es capaz de mantener su cabeza recta, sus ojos se vuelven blancos por momentos y la sangre gotea de su frente hasta llegar a su cuello y manchar la camisa blanca que llevaba puesta antes de estar en este lugar—¿Eres consciente que no saldrás vivo de aquí?—un lema que tiene mi familia es que paganos el ojo por el ojo. Me haces, te hago. Me jodes, te jodo.
Lo veo escupir y me echo hacia atrás—Yo no sé nada sobre esto… Déjame ir de una puta vez, de todas formas si Sergei no se casa con ella, Jessica lo va a matar envenenado como la rata que es…—la madera del bate proyecta con perfecta precisión sobre su pierna derecha. Mamá debe de salir del lugar al tener arcadas, papá sale detrás de ella. El ex mafioso ruso, Miguel Smirnov me observa con cara de satisfacción. Mira fugazmente a su hija mayor para luego verme de soslayo y cruzarse de brazos victorioso. Los gritos de horror que salen de la boca de mi ex novio me motivan para seguir torturándolo. En este juego, solo habrá un ganador. Y yo no pierdo nunca.—Esto no debía terminar así, jamás debió ser de esta forma. ¿Por qué no haces las cosas fáciles y empiezas a amarme?—esto es un jodido chiste. Me inclino un poco hacia adelante para jalar con fuerza una de sus mejillas.
Boto el aire retenido en mis pulmones—¿Sentiste esto?—vuelvo a tirar de la piel de su rostro—Estás despierto y la única forma en la que yo te ame, será dormido o que te mueras… Pero si te mueres y aunque no me importa, no podré salvar a mi hombre, así que mejor habla antes de que te quiebre la otra pierna…—Logan lo jala del cabello con brusquedad mientras que su madre le tira un baldado de agua fría. El español empieza a toser con fuerza logrando incomodarme—¡Habla de una buena vez!—grito ya saliéndome de mis cabales.—Agradécele al universo que soy yo y no Miguel…—Thomas le dedica una mirada a mi abuelo, el cual lo único que hace es hacerle una seña con la cabeza.
Sus hombros suben y bajan—En mi email está todo…—Logan sale corriendo de la habitación apenas escucha su confección. Mi abuelo besa a su hija en la frente y está última me observa satisfecha. Una mujer Smirnov lleva el mal en la sangre.—Allí está la ubicación exacta de Kim Soo Bi y toda la documentación que los une en el negocio del fleteo en Europa, pero Dara, es gente es peligrosa, amor…—su tono de voz para referirse a mí es melosa, le doy un golpe en la mandíbula, los huesos de mi mano derecha truena con brusquedad por el impacto. Debo darme la vuelta para no llorar delante de él, pero siendo honesta el español se merece mucho más que esto.
Lo señalo con mi mano libre y retorciéndome del dolor—Yo no soy su amor, maldito hijo de…—guardo silencio al ver a mi primo Logan volver con un computador en las manos. Akim llega detrás de él para enseguida acercarse al pelinegro y obligarlo a entregarnos toda la información. Con mi cuerpo sudoroso viajo hasta la cocina para tomar un poco de agua y así poder calmar estos nervios que me están matando. Jamás me mentiste. Jamás tus promesas fueran vacían para mí. Me siento en cuclillas sobre el suelo y tiro un poco de mi propio cabello.—Así que preferiste sacrificarte para salvarme a mí ¿No?—las lágrimas se resbalan por mis mejillas por si solas. Levanto el mentón al escuchar a alguien llegar hasta donde estoy, entre cierro los ojos al notar como Miguel levanta la mano en donde sostiene una memoria USB.
—Lo tenemos todo, pero ahora la pregunta es, ¿Qué quieres hacer tú?—observo por algunos segundos los zapatos del abuelo para acto seguido volver a verle—Esa cara me lo dice todo, daré la orden para que lo traigan de regreso y…—agarro el borde de su pantalón al ver la tensión de marcharse de la cocina y poner el plan en marcha. Miguel mira hacia abajo y relaja los hombros como si pudiera leerme—Tu padre no permitirá que vayas a la boca del lobo, ¿Por qué no dejas que nos encargamos de esto?—niego rápidamente.


VERIFYCAPTCHA_LABEL
Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: Me perteneces, pequeña