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Mi cruel esposo: Cayendo en su trampa romance Capítulo 132

Sus palabras me dejaron atónita.

No podía creer lo que estaba escuchando. Es más, me negaba a creerlo. Era demasiado horrible para ser verdad. ¿Cómo Derek pudo caer en manos tan malvadas?

Yo pensé que mis padres eran malas personas, pero los de él eran unos monstruos.

―Fue un olvido, eso dijeron. Mi abuelo estaba furioso con ellos por haberme dejado en esa cabaña. Ya en ese momento estaban fuera del testamento por los comportamientos que habían tenido en el pasado. Yo era su heredero si algo le pasaba y él estaba muy mal de salud, pensaron que no le quedaba mucho tiempo. Mi abuelo creyó en su mentira del olvido, hasta yo les creí. Es que para ser sinceros, ni el padre de mi padre se le pasó por la cabeza que ellos intentarán matarme y hacerlo pasar por un descuido. Es antinatural matar a sus hijos.

―¿Y servicios sociales no hizo una revisión? Es lo que hacen cuando olvidan a un niño en el carro por unas horas. Deberían estar presos por abandonarte en otro país, sin comida, a bajas temperaturas, sin comunicación, encerrado en una cabaña en medio de la nada, con consecuencias catastróficas en tu salud, tuviste que pasar por una cirugía mayor y un coma a tu corta edad. Tendrían que pudrirse en la cárcel...

La mano de Derek fue a mi muslo, apretándolo con delicadeza. Me estaba pidiendo que me tranquilizara.

La rabia burbujeaba en mi interior y me pedía a gritos explotar.

Llevé una de mis manos a su pecho, donde pensaba que estaba la cicatriz de su cirugía. ¿Cómo no me di cuenta? ¿Cómo no lo vi?

Quería quitarle la ropa para ver aquella cicatriz que debía tener en su pecho y la cual no había detallado a pesar de ver su cuerpo desnudo un montón de veces. Quería abofetearme a mí misma.

Capítulo 132: varias veces. 1

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