Entrar Via

MI MARIDO ES UN DESCONOCIDO PERO EL MEJOR AMANTE romance Capítulo 297

Al escuchar esas palabras, el público estalló en vítores: —¡Bravo! ¡Ana sí que tiene principios!

—¡Renata se lo merece!

—¡Parece que es cierto que esa tal Ximena movió influencias! ¡Qué mujer tan descarada!

—Totalmente, ¡me arrepiento de haberla apoyado antes!

—...

La opinión pública se volcó en su contra en cuestión de segundos.

La sonrisa en el rostro de Ximena desapareció por completo. Las palmas de sus manos sudaban frío mientras se aferraba al trofeo...

En ese instante, se sintió como un blanco de burlas, expuesta y detestada por todos.

¡Qué humillación!

¡Era demasiado humillante!

En medio del escándalo, Renata regresó al auditorio. Se quedó asombrada al ver la escena.

Ximena la vio llegar y, sintiendo que la vergüenza la consumía viva, prácticamente salió huyendo del escenario como alma que lleva el diablo.

En ese momento, lo único que agradeció fue que Enrique no estuviera presente. De lo contrario, ¡se habría desmayado de la vergüenza allí mismo!

No, ¡tenía que ir a buscar a Enrique ahora mismo y darle su versión de la historia!

Renata ni siquiera le prestó atención a Ximena. Conteniendo su emoción, buscó con la mirada a César Zaldívar, pero no lo encontró.

Qué extraño, si no estaba en la zona del evento, ¿por qué le había pedido que fuera allí?

¿Acaso le surgió un imprevisto y fue a contestar una llamada?

Era la única explicación lógica.

Renata sacó su teléfono y le envió un mensaje:

«Sr. Zaldívar, ¿dónde está? Ya llegué al auditorio pero no lo veo en la zona VIP.»

César respondió de inmediato, como si hubiera estado esperando su mensaje frente a la pantalla:

«Fui a atender una llamada de negocios. Espérame unos minutos ahí.»

Renata se mordió el labio inferior con suavidad:

«Está bien, aquí lo espero.»

Lo que ella no sabía era que César se quedó mirando esas cinco palabras durante un largo rato.

...

Renata guardó el celular y justo cuando iba a buscar un lugar para sentarse, vio que Ana Valerio bajaba del escenario, aparentemente preparándose para marcharse.

Los ojos de Renata se iluminaron. Recordó lo que Ana había dicho sobre coordinar la pasantía en privado y se acercó a ella. Pensó que, como solo le tomaría unos minutos, César aún no habría vuelto.

—¡Señora Ana!

Renata prácticamente llegó corriendo. Estaba eufórica. Horas antes creía que todo estaba perdido y que no había esperanza alguna, pero el destino le había dado una oportunidad increíble.

Ana escuchó que la llamaban y se dio la vuelta. Su rostro solemne, que siempre irradiaba severidad, se suavizó al verla, y levantó una ceja con una sonrisa cálida.

—Renata.

Capítulo 297 1

Capítulo 297 2

Capítulo 297 3

Verify captcha to read the content.VERIFYCAPTCHA_LABEL

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: MI MARIDO ES UN DESCONOCIDO PERO EL MEJOR AMANTE