Entrar Via

No recogí amor basura: divorcio embarazada, el CEO me coronó romance Capítulo 37

Nanette se quedó sentada en el asiento del conductor, pensando por un largo rato.

Si lograba conseguir el dinero de Noel, pagar los seis mil millones en dos días no sería ningún problema.

Pero había acordado firmar el contrato con él hasta la próxima semana. No podía pedirle que le pagara por adelantado sin haber firmado nada.

Solo le quedaba una opción viable.

Galileo.

Nanette lo llamó por teléfono.

Cuando él contestó, ella fue directo al grano, sin rodeos.

—Mi papá necesita dinero urgente. Mucho. ¿Puedes prestármelo? Te lo devuelvo en una semana.

Se hizo un largo silencio en la línea por parte de Galileo.

—Con la situación actual del Grupo Larco, dudo que puedan pagarme en un año, mucho menos en una semana.

—Te firmo un pagaré —insistió Nanette.

—¿De qué me sirve un pagaré si no tienen con qué pagar?

Nanette sintió una punzada en el pecho.

Galileo era un hombre de negocios hecho y derecho; en cuanto se trataba de dinero, no tenía tacto.

No le quedó de otra que tragarse su orgullo.

—Hazlo por el tiempo que llevamos casados. Ayúdame esta vez. Te lo suplico...

Pasó otro rato antes de que Galileo respondiera.

—Déjame pensarlo.

—¿Cuánto tiempo necesitas?

—Te marco al rato.

La llamada terminó.

Nanette sintió que el mundo se le venía encima.

***

—La situación de la familia Larco no pinta nada bien. Aunque Guillermo lograra pagar todas sus deudas, es casi imposible que el corporativo se recupere. Ahorita ni los bancos se animan a darles un crédito, mucho menos un particular.

Yolanda puso las manos sobre los hombros de Galileo y comenzó a masajearlo suavemente.

—Entiendo que Nanette sea hija de Guillermo, pero ya está casada contigo, ya es parte de la familia Godoy. Sabiendo que ese dinero es un pozo sin fondo, no debería ponerte en esta situación tan comprometedora.

—Creo que Nanette no se está poniendo en tus zapatos. Piensa que te sobra el dinero y no se da cuenta de la enorme presión que tienes encima, Gali.

—Si mi papá logra conseguir ese terreno, su proyecto juntos va a arrancar oficialmente. Vas a necesitar capital para invertir, y no estamos hablando de tres pesos.

Galileo seguía dudando.

—Pero al final del día es mi esposa... Si le doy la espalda, siento que no estoy haciendo lo correcto.

Yolanda detuvo sus manos por un segundo, muerta de celos.

—Con más razón, Gali. Precisamente porque es tu esposa debería pensar más en ti. Además...

Un destello de desprecio cruzó por el rostro de Yolanda.

—Nanette ni siquiera es hija biológica de Guillermo. Siento que la familia Larco solo la está usando por su estatus de señora Godoy para que tú les resuelvas sus problemas financieros, y luego, con el pretexto de que eres su yerno, se van a hacer de la vista gorda para no pagarte.

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: No recogí amor basura: divorcio embarazada, el CEO me coronó